jueves, 30 de agosto de 2018

Grossglockner (3798m), techo de Austria y Tirol.

Último muro antes del tramo cimero.

La vía normal al techo de Austria y de todo el Tirol, el Grossglockner de 3798m, varía en dificultad como pasa en la mayoría de las montañas glaciares según las condiciones. No es lo mismo subir a su cumbre sin hielo en la cresta y acceso a la misma bien cubierto de nieve, que con hielo en la cresta y roca al descubierto en el acceso a la misma. En cualquier caso posee una dificultad de PD+, que podrá variar algo según dichas condiciones. En mi caso, tras un ascenso fulgurante hasta los 3500 metros, pasando por el refugio de Erzherzog-Johann (3451m), me veré sorprendido en el corredor de acceso a la cresta por la ausencia de nieve, con varios resaltes al descubierto que yo creo que son tercer grado. Me muevo en solo mientras el resto de cordadas van asegurando estos primeros pasos con la cuerda. 

Una vez en la cresta las dificultades decrecen, y se escala a placer por terreno de I-II. A veces hay inconvenientes cuando me cruzo con cordadas que vienen de bajada o se retiran por el viento y la niebla que empiezan a hacer acto de presencia. De pronto, un guía que baja con un cliente al que tiene asegurado con la cuerda a una de las innumerables estacas metálicas que hay, me llama la atención, "Chist, chisst", y me ordena con el dedo cruzarme con ellos por unas repisitas al borde del abismo de la cara NE porque el tipo no quiere que trepe por la estaca.... Y lo hago un poco sorprendido, atento a no cometer ningún fallo.

<<El problema es que el Grossglockner es la cima de Austria y atrae a mucha gente habiendo tramos en los que adelantar o dejar pasar tienen su miga. Es el único inconveniente a una montaña muy bonita.>>

-Xabi Gatón, Hokus Pokus, 2018.

Pronto llego al Kleinglockner (3770m), cima anterior a la principal, separadas por una brecha espectacular. El granito está algo pulido y me tengo que quitar los guantes para agarrarme con confianza a la roca, pero entonces se me enfrían mogollón los dedos y pierdo sensibilidad en la misma. De reojo miro con envidia los guantes que llevan algunos guías, rollo guantes de curro con mini-petachos de goma para agarrarse a la roca. Tras la brecha, a la que se baja con ayuda de un cable, llega uno de los tramos clave, y casi el último, del Gross; un muro de II+ algo pulido en el que dejo fija mi cuerda auxiliar para después de cima descender rapelando. Y antes de la cima, me cruzo con la pareja de yankees que ayer intentaron vivaquear junto a mí a las afueras de Studlhutte.

-¿Habéis dormido dentro del refugio como orden bajo amenaza de 2000 euros?
-No (risas).
-Los de ese refu son unos mother fuckers.
-Jajaja. Suerte en la cima.

En la cima hago una llamada de teléfono a Ainara que sube hacia Studlhutte para encontrarse conmigo. Estoy contento porque es una montaña bonita y entretenida en sus metros finales. Desde el refugio superior me ha costado casi dos horas con el tráfico. En el descenso de la cresta bajo más rápido que el resto de cordadas, que van en ensamble y muy lentos; rapelo rápido, meto la cuerda en la mochila y recorro la cresta hasta el corredor de acceso en un santiamén. Allí me encuentro con un húngaro atascado que se ha dado la vuelta de su intento a cima. Sube sin casco, ni arnés, ni cuerda, y ha subido el tramo de nieve anterior sin piolet porque no tiene.

-Creí que sería una ferrata sencilla sin más.-me dice.
-De aquí a la nieve de la base hay tres resaltes, voy a poner mi cuerda en cada uno de ellos para que nos ayudemos de ella, ¿bien?
-Perfecto.

Y así lo hacemos. Paso mi cuerda auxiliar por seguros y estacas que hay en la pared y vamos bajando ayudados de ella. En la base, con toda la niebla metida, el hombre, de gran tamaño, me pasa un brazo por el hombro y me da las gracias. No hay de qué tío. Después nos despedimos y aterrizo en el refu de 3451 metros en hora y media desde mi partida de la cumbre. 

Ainara me espera a 3000 metros, en la base del glaciar, y no empleo mucho tiempo en bajar a por ella. Tras el desagradable incidente del día anterior en Studlhutte, esta cumbre nos sabe a gloria. Normas comerciales en montañas convertidas en un negocio, nunca podrán aplacar el sentimiento de la montaña. Cheers!



-"Mother" de Idles (2017)
(Mi Madre trabajaba 15 horas 5 días por la semana
Mi Madre trabajaba 16 horas 6 días a la semana
Mi Madre trabajaba 17 horas 7 días a la semana
La mejor manera de asustar a un conservador es leer y ser rico
No se nada
Solo estoy aquí mirando a colores bonitos
No se nada)

Glaciar mañanero.

Hielo duro.

¿Me dejará subir?

Espolón por el que se asciende al refugio Erzherzog-Johann.

Otra vez nieve en la vertiente norte.

Trepaditas expuestas si la nieve se ha retirado para accede al hombro.

Jodó con el segundo grado austriaco...

Frío y viento en la cresta.

Cruces con otras cordadas jugosetes.

Bajando a la brecha.

Mis amigos los yankees tras escalar la Studlgrat.

...

¡Cima!

Vistazo hacia atrás en el descenso.

Ederra!

Ayudando a un húngaro que baja tras darse la vuelta sin casco, piolet, arnés ni cuerda.

...

Descenso animado.



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