lunes, 30 de julio de 2018

Comapedrosa Skyrace

Kilian Jornet y Laura Orgué en la Comapedrosa Skyrace 2018.
Fotos de Migu Run Skyrunner World Series.


Introducción.

Subir a la montaña más alta de Andorra, el Comapedrosa de 2942 metros, y participar en un jaleo máximo de la Copa del Mundo de Trail, en este caso las World Series de Sky, eran dos de mis retos pendientes como amante del monte que soy. Y va y resulta que se pueden hacer ambas cosas participando en la Comapedrosa Skyrace de la localidad andorrana de Arinsal, simplemente cogiendo el ratón del ordenador y pasando unos pocos minutos frente al mismo, sin sorteos rollo Zegama o Camille, ni sobornando a ninguna organización (es broma). Además, va Ainara, nuestra txikitika, y se junta con la txapelduna Laura Sola un día en Isaba (7ª en la edición del año pasado), y esta le dice; "Qué carrera más bonita es, a Pau le va a encantar". Pues nada, el viernes a salir de Pamplona cachondo perdido hacia Andorra en compañía del amigo Javi Aguirre, y no se hable más.


Los Preliminares.

El sábado por la tarde, tras las sesiones ciclistas y ferrateras correspondientes, Javi y yo aterrizamos con nuestra furgo en Arinsal. A un lado de la calle principal Mikel Baines de Isaba (4º este año en Irati y 11º en la Camille), una puta bestia, descansa sentado con los pinreles al aire y nos echa un grito al vernos. Nosotros logramos aparcar a escasos metros de la línea de salida de la carrera y no cabemos de gozo al pensar que al día siguiente tendremos todo a tiro de piedra. En compañía de Mikel y Javi recojo el dorsal en la oficina de turismo con un detalle que no pasa desapercibido: La prueba es de la World Series y sin embargo pese a haber varios mostradores para pillar el dorsal (por grupos de números), solo hay una chica, que va de un mostrador a otro... y por lo que me cuentan, por la mañana ha debido ser igual. La prueba posee detalles que la hacen un poco diferente a las carreras de montaña a las que estamos acostumbrados; que si arco de salida y meta muy pro con alfombra que te cagas de guapa, monitor de tiempos en tiempo real, clasificaciones generales de las Worl Series visibles en una lona, podio rollo vuelta ciclista profesional, helicópteros último modelo (dos veré en carrera) y demás, pero hay "algo" que la hacen diferente a por ejemplo a la que vimos en Benasque hace una semana, y es la sencillez en algunos detalles, sin música estridente ni envoltorios extravagantes. En la calle saludamos a Beñat Katarain, un puto monstruo de este deporte que va a más, y que estrena camiseta de la Selección Vasca en una prueba tan importante, tras su bautismo el finde pasado en la Aztiriko Mendi Lasterketa. Y aunque en ese momento no lo sabemos, al día siguiente se cascará un maldito carrerón. Zorionak Nen!! Por cierto, en el briefing de carrera, Mikel cumplirá uno de sus sueños; sacarse una foto junto a la súper campeona Sheila Avilés. 

El bicho.

El domingo, y para no repetir el desastre de la Camille de este año, desayuno bien con casi dos horas de anticipo a la carrera, me hidrato y sobre todo me mentalizo dentro de la furgo ante lo que nos espera, porque ver el recorrido de la carrera sobre Arinsal pese a ser "solo" 21 kilómetros acojona; el primer monte tiene 2749 metros y las faldas del Comapedrosa, el segundo monte, asoman alto y bastante lejos. En la línea de salida hay dos cintas que delimitan el cuadro de los pros, los cuales van entrando por donde entramos todos, con el correspondiente chequeo del material obligatorio (chaqueta y recipiente de 250ml). Por allí aparecen titanes del trail como Pascal Egli, Marc Pinsach, Sheila Avilés, los chicos y chicas de la Selección Vasca, Laura Orgue, Ragna Debats, los hnos. Casal, Miguel Caballero, Laia Cañes, Pere Aurell, Virginia Pérez, británicos, estadounidenses, suecos, japoneses.... Y no es para menos semejante elenco de figuras porque la Comapedrosa Skyrace puntúa doble en las World Series en este 2018, y muchos quieren aprovecharlo. La atleta de Zimbabwe Emily Hawgood se queda quieta en el lado de los populares y se le acerca un tipo de la organización para decirle en inglés que pase al otro lado de la cinta. Jose Luis Beraza, titán navarro, hace acto de presencia por el lugar con su figura fina característica. También está anunciada la participación de Kilian Jornet pero el bicho no aparece de momento. Muy pocos minutos antes de la salida "Kiki" aparece por una esquina rodeado de gente que le sigue y le desgasta el nombre. El atleta parece dirigirse al punto de control por donde hemos entrado todos, pero no sé si es porque alguien le dice que no lo intente o porque no sabe por donde acceder a la salida rodeado de fans que lo aturullan, que hace un cambio de sentido que ni los derrapes que mete en alta montaña, para acceder por una esquina entre vallas al gallinero. Además se coloca en cuarta o quinta fila intentando pasar desapercibido. No quiero ni imaginar qué pasaría si entrara por el puesto de control que hemos pasado todos y tuviera que pasar entre los populares para llegar al frente.... Tampoco quisiera imaginar qué pasaría si llegara media hora antes para colocarse en línea de salida....El día anterior ya nos contará una pareja de corredores catalanes que lo conocen, que desde hace años a esta parte casi siempre aparece a última hora en las salidas y que en la llegada su gente se lo lleva para estar tranquilo. Quizá haga falta un debate sobre ello porque el chaval ya pasó hace un tiempo un periodo difícil psicológico, de hecho hasta se dio al alcohol como narra en su ultima película sobre el Everest. Kilian es un tío introvertido y gran amante de la montaña que ha visto crecer a su alrededor un negocio y una atención mediática que es seguro que no le guste mucho, a él lo que le gusta es competir e ir rápido por la montaña, ¿el precio de la fama? No es extraño que se fuera a vivir a Noruega a una aldea. En carreras y también en montaña la gente lo reconoce y lo persigue, ¿os imagináis hacer una carrera y oír tu nombre un millón de veces? Puede sonar guay si tu ego es tan grande como la montaña que estás subiendo, pero tiene que cansar oír "kiliankiliankiliankiliankiliankilian" hasta el infinito, como un cencerro de esos que se agitan para animar en las carreras en montaña. Sus padres cuando le pusieron el nombre nunca imaginarían que se fuera a usar tanto.

La cursa.

Los primeros mil seiscientos de carrera son por el asfalto de Arinsal. Curva a derechas y descenso rápido de cuatrocientos metros para tomar la carretera que sube a la Urbanización de Les Feixes. Aquí la gente va a fuego porque muchos saben que se hace un tapón a la entrada del sendero que nos subirá a las nubes, y no quiere quedarse bloqueada. El nivel es impresionante. En la penúltima curva del asfalto veo a la cabeza de carrera avanzar a buena velocidad 300 metros por delante, y para cuando quiero darme cuenta me veo bloqueado en los primeros metros de sendero. En todo este tramo de ascenso boscoso al Coll de les Cases, donde está el primer avituallamiento, el ambiente es estresante porque somos casi 600 corredores formando un gran pelotón alargado entre jadeos, bastones y participantes que te adelantan como si fueran en busca de la cabeza de carrera para pararse delante tuya y obstaculizarte. Un tipo llega a mi altura a un ritmo que ni el récord mundial de los mil positivos, me adelanta con abundante kilaje en los cuartos traseros, se saca los bastones y se pone a andar a la velocidad de mi abuela y me obliga a volver a adelantarlo por fuera del sendero... Y flipo. La gente corre estresada y angustiada por tomar posición. Al principio me mosquea un poco y luego me empieza a dar la risa. A la salida del bosque tras un buen rato subiendo me veo corriendo junto a corredoras de buen nivel como Laia Cañes (campeona este año en la Maratón de Espadan, o en la Reventón Trail y tercera en el Campeonato de España de Borriol), Anna Carné (del equipo VO2 TEAM) y la antes mencionada Emily Hawgood de Zimbabwe, e intento no pasarme en el esfuerzo y continuar en esta altura de pelotón. En la primera cima del día, el hombro de Pic de Percanela (2498m), la serpiente multicolor empieza a desmembrarse y cada vez es más agradable correr por la cresta de la montaña. Al fondo, en el mismo cordal, se empieza a ver el Pic de les Fonts (2749m) cuya cima marca el final de la primera ascensión de carrera, y sobre ella revolotea un helicóptero y pienso que la cabeza de carrera debe ir ya por allí... En la cima del Pic del Clot del Cavall (2588m) veo a un corredor trastabillar y caer en las rocas cimeras. Un par de voluntarios o espectadores se le acercan y piden a gritos un teléfono móvil, parece que se ha hecho bastante daño (tras la carrera dos bomberos de Andorra me contarán que han tenido que practicar un rescate en helicóptero a otro participante). Tras el avituallamiento del km 7,7 en las trepadas al Pic de la Burna (2653m), coincido con un corredor que corre con casco de ciclismo.

-Buah tío, te veo con casco y no se me hace locura. Una caída por estos sitios y puede ser jodida. 
-Dímelo a mí que lo llevo porque el año pasado me caí en esta carrera en Comapedrosa y me abrí la cabeza... 14 puntos me dieron...
-.... joder....

En la rampa final a la cima del Pic de les Fonts adelanto a un joven que suele competir en trail con una incapacidad en una pierna. Luego me chivarán en meta que es del Pallars, pero no conozco su nombre. Simplemente brutal. El tío vuela con ayuda de un bastón y solo ralentiza el ritmo cuando afronta terreno técnico.

-Tío. Eres mí ídolo. -le digo.
-Merci.
-Eres un gran ejemplo, sigue así.

Desde la cima las vistas son infinitas e impresionantes. Una vez aquí, afrontamos el primero de los dos grandes descensos del día: En 2,3km descendemos 700 metros de desnivel por terreno rápido y divertido hasta aterrizar en el Avituallamiento de Pla de l´Estany donde la presencia de público le da color y alegría a la cursa. A partir de ahora toca afrontar 1000 metros de desnivel positivos en 2km para coronar el techo de Andorra. Al principio hay un tramo muy empinado en el que hay que poner las manos y mientras tomo la rueda de Silvia Puigarnau, exclamo en alto "redios, hay carreras que en tramos menos empinados ponen cuerda fija", lo que produce una sonrisa en varios corredores. Un poco más arriba entablo un poco de conversación con Silvia, que parece una tía muy maja. Esta Doctora en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte fue campeona de la última prueba de la Copa de España del año pasado en Caravaca (Murcia), y entre otras cosas me dice que aun siente los esfuerzos de hace dos semanas en la alpina y espectacular Maratón de Molières, donde fue segunda. 

-Hace quince días de aquello y noto que aun no he recuperado del todo.
-Buah, pues yo he pasado una semana con los sóleos como piedras tras subir y bajar el Posets el domingo pasado. Nunca me había pasado tan exagerado.
-¡Joder! Normal.
-Un amigo traumatólogo me dijo una vez que cuando tuviera músculos cargados tomara antiinflamatorios, y durante 48 horas los tomé esta semana y estoy como nuevo. 
-Tomo nota.

De pronto me fijo que el gran Mikel Baines va un poco más adelante mío. 

-¡Cómo andas Pau! 
-¿Qué haces aquí? ¿Qué te pasa? 
-Voy un poco jodido, la altitud me pasa factura.
-Venga tranqui, ya verás como poco a poco le das la vuelta y vuelves a recuperar sensaciones. En el descenso ya me adelantarás.

Continúo a rueda de Silvia con buenas sensaciones y de vez en cuando me giro para comprobar que el amigo Mikel le va dando la vuelta a ese momento malo que ha pasado. Además desde la cima de Comapedrosa es terreno ideal para él, un gran bajador. Pero mis buenas sensaciones cambian de un momento a otro cuando un aire de grandes dimensiones se me cruza en la tripa. En la Collada del Foral y el empinado tramo final a la cima de Andorra a 2942 metros, Silvia se me va e intercepto aquejado de las tripas a Ingrid Mutter, corredora menuda de Rumania que el año pasado ganó el Campeonato de Europa en Gorbeia Suzien. No sé que ostias he comido o bebido, o qué ostias he hecho, que corono una cima que siempre tuve ganas con una hinchazón de barriga de mil pares de cojones. Las vistas deben ser de escándalo pero voy preocupado por mis tripas. En el avituallamiento de debajo de cima alivio la hinchazón haciendo un pis bien de lsrgo. La orina es clara. Me da pena que haciendo una carrera seria, bien hidratado y comido, se me tenga que hinchar la tripa, pero es que soy un maldito pupas. Debo marchar por el puesto 150 y perderé entre 10 y 15 minutos en el descenso a Arinsal con la gente que he coronado el Comapedrosa, pero no importa, el descenso por el Estany Negre y los neveros de antes y después, es uno de los tramo más guapos que he corrido en mi vida. 

Laura Sola hizo 3 horas y 37 minutos el año pasado en esta carrera y yo venía con idea de intentar bajar de las 4 horas y no será por poco. En algún momento tengo que pararme por los retortijones. De pronto, en un llanito, oigo interceptarme desde atrás a un búfalo o un jabalí, es decir a un corredor que va respirando fuerte, y noto un pellizco en el culo. Es el gran Mikel Baines. Por unos segundos pienso "no me toques mucho el culo que igual te llevas miga de la buena". Estamos en el avi del km 16,2 y los voluntarios nos dicen que nos restan 3 kilómetros para meta, lo cual no es cierto. Más adelante cuando llevo 18 kilómetros en las patas unos montañeros me dicen que me quedan 5 kilómetros cuando me quedan tres, y cuando me restan 2,4 km para la meta me dicen que me quedan 1,2.... La historia de todas las carreras, la peña no sabe de distancias. Es entre divertido y diabólico. Lo que también es diabólico, y bastante, es la actual moda en muchas carreras por llegar a meta por el sitio más difícil jeje, y en Arinsal nos meten por la margen izquierda del valle por unos campos y sus subiditas, en vez de llegar por asfalto. A trescientos metros de meta, en una zeta que hace el sendero a la sombra de unos árboles me encuentro a Mikel quieto. A bote pronto pienso que se ha podido caer y hacer daño, pero no; lleva unos calambres de puta madre.

-Mikel, venga apóyate en mi hombro y entramos juntos en meta.
-No, no, tío. Estoy que no puedo ni dar un paso. 
-...
-Tira a meta.

Y tiro a meta sin saber que Mikel le ha dado la vuelta a los calambres y se presenta en línea de llegada pocos segundos después que yo. Mikel es un tío fuerte y buena gente de Isaba. Zorionak titán.  Hemos hecho el 189 y 190 de casi 600 valientes. En chicos Kilian ha ganado batiendo el récord de la prueba del gran Margarit (2h 33´!!!!!!!), y en chicas Lina El Kott hará lo propio, con su hermana gemela en tercera posición. Entre los navarros Beñat Katarain hará una exhibición hasta auparse a la decimotercera posición y Jose Luis Beraza ganará la clasificación de veteranos delante de un inglés y un adorrano. Zorionak a ambos, siempre da gusto que haya navarros haciéndolo tan bien en pruebas de este nivel. Ídolos con mucho trabajo en sus patas.  

Mi enviado especial.

Mi amigo Javi Aguirre me hará pasar un findesemana inolvidable. Es un tío con mucha personalidad, consigue hacerme reír mucho, que mete mil horas al año en bici y que con educación e inteligencia consigue un montón de cosas. Pues bien, el tío saldrá de Arinsal al poco de ver la salida de la carrera, subirá hasta el Comapedrosa en dos horas y cuarto (1450m+) en pantaloneta, cami y sin mochila, sin experiencia en alta montaña salvo un Velta en bici, parando a grabar al top 3 de la carrera. Yo que he visto el video doy fe de que a Kilian le dirá "Kilian vas sueltito eh, vas fino fino, venga campeón que lo tienes ya". Al suizo Pascal Egli le dirá "venga chavalote que vas finito, finito, vas bien, bien, ánimo campeón", y al sueco Petter Engdahl le dirá "Ahí, ahi, venga chavalote que vas divino, divino. Aupa campeón". 

En la cima de Andorra, a casi 3000 metros, animará sobremanera a Beñat Katarain y sacará una fotaza a la gran Sheila Avilés. Un poco más abajo del Estany Negre me lo encontraré a un lado del sendero pidiendo crema solar a una pareja de montañeros, me dará las llaves de la furgo e intentará seguirme un rato. Simplemente genio y figura. 

Las carreras son competición y sacrificio, pero también diversión y jodienda. Eskerrik asko Javi, Mikel, Beñat, Jose Luis, Miquel Gimenez y Cristina Castillo, a los corredores y las corredoras con l@s que intercambié algunas palabras, y los amigos que hicimos en línea de meta mientras esperaban a sus familiares intentando acabar en el límite de la 6 horas, porque la carrera y su ambiente ha sido guapísimo. El año que viene más.


-"The Shock of the Lightning" de Oasis (2008)
(Me enamoro cuando golpea el relámpago/
Caigo dentro de la cegadora luz/)

Foto Javi Aguirre.

Sheila cuarta en Comapedrosa y meta.
Foto Javi Aguirre.
Enviado especial al techo de Andorra.



Qué pareja....

Sheila Avilés con nuestro amigo Mikel.
Crack como corredora y persona con gran accesibilidad y cercanía.



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