Chorreras del Cabriel V1a3

 

Lander en su puta salsa.

Las Chorreras del Cabriel forman uno de los paisajes fluviales más chulos y singulares de toda Castilla La Mancha. El Río Cabriel, que nace en la Sierra de Albarracín (Teruel) y que desemboca en el Júcar, destaca por tener algunas de las aguas más limpias de Europa. A su vez, la Serranía de Cuenca es un destino excelente para el turismo activo y la naturaleza, famoso por sus pinares, cañones, pozas cristalinas y áreas de gran valor ecológico. Aquí, entre Cardenete y Enguídanos, el Río Cabriel forma un cañón de rocas blandas y porosas, declarado Monumento Natural en 2019, y espectacular por sus cascadas y pozas color turquesa, muy visitado hasta recientes fechas. Lamentablemente, después de la Dana de 2024 y los derrumbes que este acontecimiento climático originó en el Levante Ibérico y en el propio cañón, el baño en él está prohibido, y sus aledaños poseen carteles y señales de prohibición...

Pese a todo ello Lander y yo, después de una larga jornada de trabajo en Villarobledo e Iniesta, entraremos a curiosear las Chorreras del Cabriel a las 8 y media de la tarde. El tramo de cascadas, pozas y estrechos posee una longitud aproximada de 2 kilómetros y no nos dejará indiferentes, llegándo a meternos en el cauce y a mojarnos las piernas. Hay cascadas con espuma que caen a pozas de colores muy bonitos, hay también algún estrecho, y en el tramo de tres curvas previo a la Poza del Orón destaca algún pequeño caos y unas bonitas badinas donde nadar. Al final, por no llevar algún bote o bolsa estanca, evitaremos este tramo de curvas y altas paredes subiendo a la orilla derecha orográfica por una cueva túnel muy chula, y descendiendo a continuación a la Poza del Orón, final de las "dificultades" del barranco, y que marca el inicio del tramo de baño y de jacuzzis de las Chorreras, también muy bonito.

El descenso barranquista del lugar tiene una dificultad de V1a3.

Lander Petrikorena es un avezado guía de aguas bravas que ha abierto en kayak algunos barrancos del Piri, destacando entre otros el de Hospital de Siresa (Grado VI). También se ha bajado el Colorado en expedición y conocido a remo algunos ríos de Latinoamérica. En 2010 formó parte de un documental sobre descensos en Kayak en el Himalaya, y ha colaborado aportando su experiencia técnica a programas como "Al Filo de lo Imposible". Como curiosidad, y ya es casualidad, dos días antes de que paseáramos por las Chorreras del Cabriel, me encontré en Oto, Pirineo, a Txus Ruíz de Erentxun, otro gurú de las aguas bravas al que no le gusta que se las llamen aguas vivas (jiji), y que nos dio clase en Altsasu hace una década. Entre frikis de las aguas espumógenas ande el juego.


Entramos aguas abajo del Embalse de Vïllora.


...


Primeros metros sin mojarnos.


Muy bonito.


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Entrando en el tramo más estrecho.


Una mirada hacia atrás.


Toca nadar y al no llevar bote estanco para los móviles decidimos hacer un rodeo por la orilla orográfica derecha...


Una antigüa galería fósil nos ayuda a subir a la orilla derecha.



Pozas en colores turquesa y en escalera.


La cascada de 10 metros que se puede rapelar en el descenso deportivo del barranco.


Poza del Orón.












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