Ferrata Renato Salvatori al Monte Forato PD+/K2+
Un Mundo de bosques y cortados.
A nuestra amiga montañera y guía Virginia de la Toscana, le faltaba probar una vía ferrata, y en nuestra estancia en su bonita casa a una hora de los Alpes Apuanos, le propusimos conocer esta disciplina entre senderismo y escalada. ¿La ferrata a elegir? Ella pedirá la del Monte Forato, quizá la más conocida o una de las más conocidas de los Apuanos.
Las montañas sobre el pueblecito de Fornovolasco son boscosas y acuáticas en su base, y agrestes en las partes superiores. Aquí hay algunos cañones donde practicar escalada y barranquismo, destacando la travesía subterránea y acuática de La Tana che Urla. Al suroeste del cordal que domina el pueblo se encuentra el Monte Procinto, una montaña que parece una de las de la película Avatar. Su bosque colgado es muy bonito y para llegar a su cumbre en 1893 los italianos construyeron aquí la vía ferrata más antigüa del país transalpino.
Nosotros tres haremos la aproximación a la ferrata Renato Salvatori del Forato remontando el arroyo Turrite di Gallicano, y atravesando Foce di Petrosciana con vistas al Procinto y Monte Nona. Nuestra ferrata comienza algunos cientos de metros más al noroeste y arranca en un potente espolón que asciende decidido a la arista sur de la montaña. Este primer tramo está entre el K2 y el K3 al carecer de grapas o clavijas y tener que ayudarse de unas cadenas viejas. La vía se construyó en 1977 y se inauguró en 1978. La ferrata está bajo la responsabilidad de la sección Forte dei Marmi del Club Alpino Italiano (CAI), que se encarga de su mantenimiento y señalización. Lleva el nombre del ingeniero Renato Salvatori, vicepresidente de la sección en los años setenta. Tras el espolón, que tiene hasta una escalera en su parte alta, se continúa por secciones mucho más fáciles de cresta (K1/K2), pero de grandes vistas y belleza. Conforme nos vamos acercando a la cima sur de la montaña, más alta pero menos visitada que la norte (1230m por 1208m), la dificultad casi desaparece apareciendo tramos sin cable.
La cumbre arroja una visión sorpresiva sobre el famoso arco natural de la montaña, y que encontramos entre las dos cimas. Sin duda un colofón final muy guapo a nuestra pequeña aventura.
Eskerrik asko a Virginia y Mai.
Remontando el Turrite di Gallicano.
Pania Secca (1711m)
En Foce di Petrosciana.
Monte Procinto (1172m)
En la vertiente contraria se haya la ferrata más antigüa de Italia (año 1893)
...
Primer espolón vertical de la ferrata.
La escala de la Renato Salvatori.
Virginia en la escala.
En la cresta.
Progresando.
La ferrata cada vez es más fácil.
El arco de piedra natural del Forato.
Alegres y contentos en la cima del Forato (1230m)
Amigas para siempre.
Descenso a Fornovolasco.
Noches italianas.

















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