Muchas de las cremas solares que te untaste, no son lo que te contaron.

"La ciencia se fundamenta en la duda metódica, la evidencia empírica y la falsabilidad, no en verdades absolutas. Cuando se convierte en dogma —una creencia incuestionable— abandona su esencia basada en la revisión constante, la humildad intelectual y el cuestionamiento, degenerando en una postura de fe o autoridad. "

(Centro Nacional de Biotecnología del CSIC.)

"La ciencia es un producto humano, creado por personas con sesgos y egos"

(Karl Popper, uno de los filósofos de ciencia más importantes del s.XX)

"La medicina deja de ser efectiva cuando no personaliza, hay un cambio de paradigma hacia la medicina de precisión y las "4P" (Predictiva, Preventiva, Personalizada y Participativa). El enfoque tradicional de "talla única" o uniforme está siendo superado porque no tiene en cuenta las variaciones individuales en genética, entorno y estilo de vida."

(Campus Health Tech)



La protección solar es esencial para la salud de nuestra piel en el deporte al aire libre y que nos afecta a montañeros, ciclistas, escaladores y/o esquiadores. 

Una de las herramientas más utilizadas y consensuadas desde siempre, han sido las cremas solares, sin embargo los últimos años agencias del medicamento y cada vez más dermatólogos ponen en tela de juicio a algunos de estos productos y sus componentes, y se debate cada vez más sobre nuestra cuestionable relación con el sol. 

Australia.

En este 2025, Australia ha sido el epicentro de una noticia alucinante; 16 de 20 cremas solares analizadas por una prestigiosa organización de defensa del consumidor, no ofrecen la protección que prometen o directamente no protegen. La indignación en el país austral, con una de las tasas de cánceres de piel más elevadas del planeta, es mayúscula. Marcas y farmaceúticas australianas poco a poco van reconociendo el error y ante las amenazas de llevar el caso a los tribunales, ofrecen reembolsos y descuentos...

En la actualidad hay también iniciada una investigación por el organismo de control médico del país y se retiran productos de tiendas y farmacias, y han surgido dudas sobre la regulación de los protectores solares en todo el mundo, una regulación que sospechan no es un problema exclusivo de Australia. Tela marinera.

El caso de la marca Ultra Violette es muy llamativo. Una de sus cremas de mayor protección y más caras del mercado, el protector solar Lean Screen, acabará siendo retirado de las tiendas tras dos meses de contradicciones y pelea contra quienes estaban denunciado que, su protector protege menos de lo que dicen. En su perfil de redes sociales, Ultra Violette finalmente dijo: "Lamentamos profundamente que uno de nuestros productos no haya cumplido con los estándares que nos enorgullecen y que esperan de nosotros (...) ha finalizado la relación con el laboratorio de pruebas inicial". 

 Para más sonrojo, las cremas solares australianas están clasificadas como productos terapeúticos, y no como cosméticos, como ocurre en Europa.

(BBC News Mundo)

Las Cremas Solares en Europa y EEUU.

En Europa existe cierta preocupación en la seguridad de ciertos filtros UV químicos y su potencial papel como disruptores endocrinos o alergénicos, lo que ha llevado a restricciones en su uso. Además, organizaciones como la OCU en España han señalado discrepancias en el etiquetado del factor de protección solar (¿pasará aquí lo mismo que en Australia? Todo hace indicar que si). Sea como fuere, solo en España, cada poco tiempo se retira alguna crema solar o de otra índole de tiendas o farmacias, por tener componentes tóxicos o cancerígenos. 

(Fundación Cáncer de Piel)

En marzo la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios  retiró un lote de crema infantil de Ringana por proteger menos de lo que indicaba, y ahora en abril ha ordenado el cese de la comercialización del protector solar Agrado SFP 50 tras detectar benzofenona en su composición, una sustancia clasificada en Europa como Carc.1B (puede provocar cáncer).

(Infosalus, El Correo, Infobe, etc)

El 4-Metilbencilideno alcanfor (4-MBC) es uno de los ingredientes más polémicos. El comité científico europeo indicó en 2022 que no se puede considerar seguro en las concentraciones permitidas, debido a evidencias de alteración en tiroides y estrógenos. Se cree que para 2026 será eliminado de las cremas solares...

(Cren Pharma Consulting)

Para minimizar riesgos, The Skin Cancer Foundation aconseja el uso de protectores solares minerales (óxido de zinc o dióxido de titanio), que no se absorben significativamente en la piel. Además, recomiendan encarecidamente comprobar las actualizaciones de la lista de productos retirados por las autoridades sanitarias cada verano. Toma ya.

(Fundación Cáncer de Piel)

La que habla clara en estos momentos es la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU), que expresa que de los 16 ingredientes activos utilizados habitualmente en protectores solares, solo dos cuentan con datos suficientes para ser clasificados como GRASE (Generalmente Reconocidos como Seguros y Eficaces). Estos son el Óxido de zinc y el Dióxido de titanio. 

La clasificación de la FDA divide el resto de los ingredientes de la siguiente manera: 12 ingredientes en limbo regulatorio (entre ellos se encuentran la oxibenzona, avobenzona, homosalato y octocrileno), y 2 ingredientes no seguros: El PABA y el salicilato de trolamina...

(FDA, Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU)

Nuestra relación con el sol.

Quien también habló claro el verano pasado, algunos meses antes de su triste fallecimiento en Panticosa por un alud de nieve, fue el pediatra y comunicador Jorge García Dihinx. En un video viral  de rrss y que causó cierta polémica entre científicos dogmáticos, expuso dos ejemplos de clara realidad; las cremas solares ofrecen una falsa sensación de seguridad para infinidad de humanos sin mucho cerebro, que untados en kilos de productos químicos se exponen a largas sesiones de horas centrales, en playas o en la montaña. Y la segunda realidad que expuso fue que, es contraproducente para la salud de nuestra piel estar casi todo el año viviendo y trabajando en interiores, para salir en las vacaciones a torrarse al sol como si no hubiera un mañana, con un organismo falto de vitamina D y una piel falta de melanina. 

(Jorge García Dihinx)

Nuestra relación con el sol debe evolucionar hacia un equilibrio inteligente, abandonando los extremos de la evitación total o la exposición excesiva sin protección. La salud depende de una "dosis" correcta de sol que aproveche sus beneficios sin sufrir sus riesgos. 

(MSD Profesionales Sanitarios)

Además de elegir bien la crema solar y no abusar de ellas para dar a la piel la vitamina D que necesita para estar fuerte y sana, hay que usar ropa protectora, evitar las horas centrales los días de mucho sol, hidratarse y buscar el mayor número posible de sombras. 

Daño al Medio Ambiente.

La ciencia en la actualidad se vuelca en frenar el impacto de las cremas solares sobre el mar y algunos lugares de montaña acuáticos. 

En el mar las cremas solares convencionales liberan componentes químicos, como la oxibenzona y el octocrileno, que dañan gravemente los ecosistemas marinos, provocando el blanqueamiento de los arrecifes de coral y malformaciones en la vida marina, alterando el crecimiento de microalgas y afectando a la cadena alimentaria. Varios estudios indican que el 25% de los productos químicos que nos damos en la piel se desprenden en el baño. 

(OCU, organización de consumidores y usuarios)

En los ríos y lagos de montaña también está el tema delicado. En ecosistemas de agua dulce, los químicos de cremas solares pueden acumularse en los tejidos de los peces, causando problemas reproductivos y de desarrollo que afectan a toda la cadena alimentaria. También afectan a la microfauna y a los nutrientes. En Pirineos son famosos los casos de prohibición de baño en ibones. Imaginad los ibones de Anayet, donde se ha prohibido el baño, sufriendo la visita de grandes manadas de humanos que no madrugan, expuestos a las horas centrales y tras meses a sus espaldas en interiores con una piel floja, untados en leches y cremas pringosas que huelen a plástico y aceite, arrasando con su baño con todo ser vivo de los ibones...

(Real Academia de la ciencia de Sevilla)

Asimismo, no faltan las voces no especializadas que se preguntan que si los productos químicos que nos impregnamos, causan destrucción de arrecifes, daño de los ecosistemas marinos y afectan al crecimiento de microfauna, qué no harán en nuestra salud... Que la FDA solo dé por seguros 2 de los 16 ingredientes de las cremas solares y tenga dudas con otros 12, y diga que no son seguros 2, mientras agencias estatales y continentales retiran cremas solares del mercado un mes si, y otro también, pues da para pensar, por mucho que las farmaceúticas defiendan sus cremas explicando que el perjuicio es menor que el beneficio. Sea como fuere, cada vez hay más cáncer de piel. Estamos haciendo las cosas mal. 

Conclusión.

Encontrar una crema solar 100% segura para la salud, 100% respetuosa con el medio ambiente y que además proteja lo que dice que protege, porque el ultracapitalismo vende como vende, está complicado. Algunos expertos dicen que una crema solar así sería carísima. Quedan la sombra, los gorros, las gafas solares (otro melón para abrir), la ropa larga, el evitar las horas centrales, las cremas solares hechas con minerales, y el sentido común. Farmaceúticas y cosméticas, ya os vale. 


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