miércoles, 21 de marzo de 2018

Retos pendientes del ochomilismo navarro.

Expedición navarra al Everest de 1992.
Cinco de sus integrantes alcanzaron la cumbre.

En el año 1979 con el Dhaulagiri (primer ochomil navarro), y en las décadas posteriores de los ochenta y de los noventa, casi una veintena de navarros y una navarra supieron lo que era poner sus pies en la cima de un ochomil en el Himalaya. Mari Abrego fue el más adelantado de todos ellos con cimas en montañas tan emblemáticas como el K2 (primera nacional), Makalu o Nanga Parbat. Le seguían con tres ochomiles Mikel Repáraz y Pitxi Egillor, y con dos el doctor Xabier Garaioa, Patxi Fernández, Pedro Tous, Iñaki Ochoa de Olza y Josema Casimiro. La primera ascensión navarra al Everest fue en 1992. Cinco miembros de la expedición BEX alcanzaron la cima en dos fechas diferentes siempre con oxígeno. El día 25 de septiembre Pitxi Eguillor y Patxi Fernández se convertirían en los primeros navarros en el Everest, con susto y congelaciones en el descenso, teniendo que realizar un vivac a 8650m... Desde entonces todos los navarros que han alcanzado la cima del Everest lo han hecho con suplemento de oxígeno. Por tanto, es uno de los grandes retos que aún tiene Navarra pendiente. El que más se acercó fue Antonio Akerreta en 2000, cuando se dio la vuelta a 8650m sin oxígeno... De aquella época en el siglo XX es la primera femenina navarra a un ochomil: Pili Ganuza, mujer del montañero Gregorio Ariz, jefe de expedición a varios ochomiles, corona la cima del Cho Oyu en 1992.



A partir de 2000 hasta la muerte de Iñaki Ochoa de Olza Navarra corona tres de los 5 últimos ochomiles que le quedan; Manaslu, Lhotse, y Shisha Panama. Es la época de Iñaki, Carlos Pauner, Mikel Álvarez, Ricardo Valencia, Patxi Goñi, Ignacio Barrio.... También se hacen hueco dos chicas navarras que coronan ochomiles, como son Uxue Murolas (Manaslu) y Blanca Ardanaz (Broad Peak y Makalu), nacida en Jaurrieta y residente en Catalunya. En cuanto a lo relativo a aperturas, reseñar la apertura de Mikel Zabalza junto a Vallejo e Iñurrategi en el Broad Peak Central en 2010. También Iñaki pareció abrir vía en el Shisha en 2006, aunque después se descubrió que era una repetición con una variante de una línea practicada por austriacos en 1980. Por otro lado, el ochomilismo invernal navarro posee algunos intentos como los del propio Mikel Zabalza al Broad Peak con "Al filo" en 2003, y el intento con percance incluido al Shisha de Iñaki Ochoa de Olza en 2005.

Retos que quedan entonces al ochomilismo navarro:
-Everest sin oxígeno complementario.
-Cimas de Kangchenjunga y Annapurna. 
-Ascensiones femeninas al Everest, K2, Kangchenjunga, Lhotse, Gasherbrum I, Gasherbrum II, Nanga Parbat, Dhaulagiri, Shisha Pangma, y Annapurna.
-Conquistar los 14 ochomiles (Iñaki Ochoa de Olza nos dejó con 12 en su haber).
-Cima invernal.
-Abrir alguna vía nueva más. 



Diario de Navarra reunirá en 2002 a todos los montañeros navarros que ascendieron alguna vez al Everest.


Antonio Akerreta sin oxígeno hasta 8650m en el año 2000....

Pili Ganuza, primera ochomilista navarra.


Quizá uno de los retos que le quedo pendiente a Iñaki Ochoa de Olza; subir al Everest sin oxígeno.


Blanca Ardanaz, la navarra con más ochomiles en su currriculum.

Uxue Murolas e Ignacio Barrio en la cima del Manaslu (2013)

4 comentarios:

  1. Hola Pau!!. Lo de la nueva vía en un 8000 ya lo hizo Mikel Zabalza en 2010 en el Broad Peak, junto a Alberto Iñurrategui y Juan Vallejo. Abrazos!

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    1. Toda la razón. Además me suena que por aquello estuvieron nominados al piolet de oro. Gracias. A editar toca

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  2. Te crees muy listo no?

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    1. Mándame nombre y dirección y te mando un ranking de listura. Una pista; no estoy en puestos cabeceros.

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