Urrestei y el parabolt del primer largo.

Atxarte.

La ética en el mundo del montañismo y la escalada es parte importante del mismo, y a la hora de abrir, realizar o equipar una vía, hay infinidad de debates en todo el mundo. La cumbre de la torre caliza de Urrestei, en Atxarte, se ascendió por primera vez en 1936 por la arista sudeste, y cuenta una leyenda eskalatzaile que la pareja de escaladores que lo hizo se adelantaron a sus rivales por la conquista de esta torre, al poseer una cuerda más larga con la que realizar el rapel de descenso por la vertiente oeste. Quien la tuviera más larga se llevaba el gato al agua.


         La arista sudeste, al tratarse de una cresta de muy buena roca e infinidad de grietas, puentes de roca, bloques e incluso algún árbol, la tradición local escaladora no ha equipado la ruta, lógicamente, y se escala la vía en estilo clásico, aunque hay algún pasaje difícil de proteger que posee algún spit. Así que no es de extrañar que en cuanto alguien ponga un parabolt en un lugar que se puede proteger, se origine un debate txiki. Ocurre esto en el primer largo; a unos pocos metros del suelo y en mitad de un montón de grietas donde protegerse es muy fácil, alguien tuvo la brillante idea de meter un parabolt a la roca, sin tener en cuenta la tradición local. Y Mikel me dirá "ni se te ocurra chapar la cuerda al parabolt. ¿No leíste a nuestro profesor Martín?", y le contestaré "Jo-der, osea no hay reuniones equipadas tampoco, ¿y la reunión donde la hago? ¿En la encina de allí arriba?" Después, escalando, será un disfrute toparse con un tascón de madera, porque en Atxarte son unos puretas y se toman las cosas muy serias, y que sigan haciéndolo, porque esta vía cosida de parabolts perdería su magia, ¿no? De hecho ir metiendo friends, fisureros, y vagas por agujeros es un disfrute, y montar las reuniones donde te parezca y dibujar la línea que más te guste sobre la roca, es una actividad que desarrolla la imaginación y hace disfrutar a quienes la practican. Además el compromiso es más elevado.

         Finalmente Txibi será el encargado de superar la fisura de V- del final en nuestro sexto largo. Allí arriba sí que hay algún spit, pero será la bomba verlo empotrar un fisu en la grietilla que le indica Mikel, para superar el paso más difícil y raro de la vía. En el descenso, después del rápel de 30 metros, Mikel volverá a hacer de las suyas; "se puede hacer un segundo rápel, está equipado para ello, pero si en Atxarte se puede destrepar, se destrepa". Y destreparemos.

Peñas de Astxiki.

Aproximación especial.

Escaladores en la vía "Txapas"

En busca del primer parabolt para conocer uno de los elementos estrella de Atxarte, pero por lo malo que es....

Precioso primer largo (IV+)

Txibi cual orangután entre las encinas de la primera reunión.

Txibi atento a la cesta, y Mikel imitándome.

Bonito ambiente.

Atxarte magikoa.

Txibi abriendo el tercer largo.

The fucking paradise.

Patio a nuestra izquierda.

Sexto largo: Txibi y la chimenea de V-.

Último largo ¡Vaya pareja!

Estrecho y maravilloso.

María Chimenea, la vía sin hacer favorita de Mikel.

Saukuko gaine.

Preparando el rápel.

La Gran Diagonal de Untzillatx a nuestra izquierda.

Carraspiques.

Globularias.

Abajo nos vemos Txibi.

Bonito rápel.

Primulas de Atxarte.

Caliza perfecta.

Croquis de Atxarte.net

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