domingo, 17 de abril de 2016

Leyre en honor a Juan.

Cima de Castellar (1281m) y su cruz de acero de 1985.
Como norma general, la vida es bastante perra. Sin embargo, para muchos, los momentos que vivimos en la montaña y en la naturaleza son los que nos hacen valorar la vida como algo muy positivo en un mar de aspectos tediosos y/o negativos. Es grande el tesoro que poseemos allí arriba. El conflicto interior llega cuando, la propia montaña, esa que te enamora de la vida, en ocasiones te arrebata las cosas más valiosas; la salud, el amor, la vida de un ser querido...  El pasado diciembre, el corredor de trail navarro Juan Migueliz, sufrió un accidente muy grave en la vertiente oeste de Bernera, sobre Lizara, en presencia del montañero Miguel Ángel Vicente, al que conocí en el km vertical de Pineta de 2012. Tras la caída, Juan quedó malherido en el fondo del valle de acceso a Plana Mistresa, y Miguel Ángel, tras comprobar que otros montañeros en otra ruta asistían a Juan, dio la vuelta al macizo de Bernera porque no podía destrepar hasta su amigo para, angustiado, intentar conocer el estado de su compañero de fatigas. La hora y media por la vertiente este de Bernera y Collado del Bozo fue terrible para un Miguel Ángel solitario dándole vueltas a la cabeza; la misma montaña que le había dado tantas cosas, malhería de gravedad a uno de sus amigos. 


       Juan luchará a brazo partido en el hospital los siguientes días, sin embargo las lesiones eran tan graves que finalmente perderá la vida... No se pudo hacer nada más. Ante esto, es difícil escribir nada, es delicado incluso para alguien como yo que solo conocía a Juan de vista, aun así quiero decir lo siguiente: La vida es bella porque si se aprovecha hasta el infinito, da rabia que se acabe. A veces es el mismo cuerpo quien te avisa de que somos seres efímeros y que vamos estropeándonos, y quizá ese afán de escaparnos para observar y recorrer el paisaje del planeta, obviamente más duradero que nosotros, haciendo deporte o turismo, sea un acto inconsciente y nostálgico. Para muchos, el deporte en la naturaleza no es solo deporte; allí hay sentimientos y reacciones ante la belleza dominadora.

       Por eso y mas, el propio Miguel Ángel y varias personas de la comarca de Sangüesa van a organizar una carrera de montaña en honor a Juan Migueliz. La carrera de montaña será en el mes de noviembre, y promete una relación kilómetros/ tiempo empleado para hacerlos, muy interesante; el hermosísimo circuito es un circuito montañero 100%, una carrera de montaña de las de verdad. Si te gusta pisar plano olvídate, esta no es tu batalla. Así, hay que dejar claro que en la carrera de Leyre no abundarán los tramos corribles y sí los caos de bloques y las sendas técnicas, por no hablar de algún que otro tramo jabalinero. Si te gustan las carreras de montaña de verdad esta es una de ellas; técnica como el tramo mítico de la Zegama, y salvaje algunos tramos como la Barckley Marathons (es un decir). En sus 20 kilómetros y 1300m+ aproximados, habrá un buen elenco de voluntarios y asistencias, y los de Sangüesa y alrededores están organizándola con mimo. Para el diseño y elaboración del recorrido han trabajado codo con codo, entre otros, los corredores de montaña Miguel Ángel Vicente y Victor Amatriain, y esto es garantía de disfrute y de éxito. La carrera pasará por varios de los sitios preferidos de Juan: Portillo de la Cerrada, Paso del Oso, El Castellar, Aledaños de Arbaiun, Arangoiti... Así que, ¡Va por ti Juan! Y a su familia; ánimo.

       Gracias Miguel Ángel Vicente y Juan Jesús Santamaría por enseñarme el recorrido de esta fabulosa carrera. Como es una carrera diferente puede que en el futuro se convierta en un clásico. Ojala. 0Vuestra compañía me ha hecho más ameno el sufrimiento, ya sabéis los problemas físicos para correr que arrastro. Para noviembre espero estar casi al 100%, reservarme dorsal, será mi primera carrera desde hace mucho tiempo, no veo mejor sitio donde renacer corre-montañeramente. Aunque algunos se empeñen en decir lo contrario, el trail es un deporte con muchos valores, más de los que muchos se imaginan. Nos vemos en las montañas.



"Bohemian Rhapsody" de Queen (1975)
(Mama, ooh, 
No quiero morir 
A veces desearía no haber nacido nunca)

Peñas de El Castellar desde la cañana.

Cañada de los Roncaleses (GR13); precioso camino empedrado hacia el Portillo de la Cerrada.
470m+ de golpe y porrazo para entrar en calor.

Pistas forestales en la vertiente norte de la Sierra de Leire.

"Monte a través"

Sobre losas de piedra, brezos y gayuba, y debajo de pinos royos y hayas.

El filo de la sierra...

Parcelas de ordenación hasta el mismo filo: "Tramo tercero, subtramo d"
Lugares frecuentados por forestales, cazadores y rebaños de cabras.

Sendas no muy corribles.

Y de pronto un agujero en el filo....

El Paso de Oso.
Espectacular.

También conocido como Peñagujereada.

Cima de El Castellar con Santamaría y Miguel Ángel.
Buenos anfitriones.
¡Gracias!

Yesa...

Cruzamos el carretil a Arangoiti.

De nuevo jabalineando.

Vertiente norte de Arangoiti.
Se acabó el bosque y empiezan los matorrales.

La Foz de Arbaiun.

Yeguas.

Arangoiti (1356m), techo de la carrera.

Monolito de Leyre; su primer ascenso fue en 1946

Monolito y la Aguja Pepe Aranburu.

El Monasterio de Leyre, 250 metros por debajo.

Vertiente occidental de El Castellar.

Mirador espectacular a 2 kilómetros de meta.


Juan Migueliz

  • Foto de Cansamontañas

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