martes, 6 de junio de 2017

Crestas del Infierno 30k

Foto de "Tierra de Aventura"

Un nuevo fin de semana en el Pirineo, uno más, y que no falten en el futuro. Nunca me cansaré de conducir por el Canal de Berdún con el objetivo del Pirineo entre ceja y ceja. Unas veces para hacer montañismo invernal, otras para barranquear, otras para escalar, otras fueron para andar en bici, y otras como la que nos ocupa para correr libre por sus crestas. Esta vez me acompaña Javi Aguirre, ciclista culoinquieto con decenas de miles de kilómetros en sus patas cada temporada, y que ante el mal tiempo para pedalear con su flaca, se anima a viajar dos horas en coche y dormir en una berlingo conmigo para vivir el ambiente de una carrera de Trail pirenaica. Gracias Javi por hacerme dormir tan solo 4 horas y 55 minutos en la previa a una carrera... madre, que tío más inquieto. Por cierto, por la noche sufriremos en Biescas la visita de un coche de malotes metiéndose farlopa. A estos tipos no se les ocurrirá mejor idea que aparcar enfrente a nuestro vehículo, morro con morro, con lo grande que es el parking. Y nunca olvidaré a Javi en gayumbos y camisa a cuadros bajándose del coche y preguntándoles si pasaba algo. Javi tiene mucha calle.


            Crestas del Infierno (30k, 1900m+) es una preciosa carrera que se celebra en Gavín desde hace unos pocos años. Este año iba a contar con la presencia del atleta Chema Martínez pero una lesión en una mano le impedirá venir. La carrera corona dos cimas de 2000 metros, Punta Puñero (2007m) y Sarasé (2179m), y tiene fama de bonita. Hace pocas ediciones el colega Raúl Roda quedó segundo en esta carrera tras el mítico atleta local Apilluelo. En la edición de este año todos tememos la predicción meteorológica, que es mala, y el señor alcalde de Gavín avisará en el breafing del día anterior, disponible en Facebook, de la posibilidad de que todos tengamos que hacer la carrera corta de 19 km, o en el peor de los casos "quedarnos en casa y comernos un par de huevos fritos". El alcalde de Gavín es un fuera de serie, por cierto. Sea como fuere el domingo a las 9 se da la salida a la carrera larga, la de 30 km, y partimos para las alturas con la ilusión de unos niños con zapatos nuevos. Tras la vuelta al pueblo, Javi nos hace un video, y al verme entre los 25 primeros, me dice para que vaya más despacio "Suaviko Chris, suave, suave, ahí, ahí, déjalos, déjalos un poquito". El tema es que tras un par de kilómetros de carrera veo a la cabeza muy cerca y puedo reconocer a Raúl Criado entre los corredores, a la postre segundo, y al que ya le ha dedicado el diario Marca un articulo hace unos meses. Decido entonces empezar a regular más si cabe; no quiero que se repita lo de Irati de hace unas semanas, en donde hice en piloto automático los últimos 8 kilómetros, y me voy controlando con el pulsómetro. De pronto un corredor corpulento nos adelanta en una buena cuesta en el bosque, llama la atención porque no deja de correr en ningún momento, rollo Stian Argermund, y de pronto me doy cuenta de que es Samuel Sánchez de Sabiñanigo, leyenda viva de este deporte, autor de uno de los mejores blogs de deporte en naturaleza que recuerde, una puta joya, y poseedor de registros y marcas deportivas en bici y corriendo muy interesantes. Por lo visto la última semana lleva en las patas casi 1400 kilómetros en bicicleta. Es un puto animal. Un tipo que inspira mucho. Así que voy encantado a rueda del grupo del que tira Samuel. En ningún momento deja de correr aunque el sendero se ponga vertical. Es curioso porque dos corredores del grupito se dicen entre ellos que es una gozada subir con bastones andando a prisa, y contrasta salvajemente con la técnica  diferente de Samuel.

             Poco a poco vamos saliendo del bosque y poco tiempo antes de Punta Puñero nos pasa por un costado el primer corredor de la prueba corta. El tío jadea que da gusto y mira para atrás cada poco rato para ver donde anda el segundo. En este momento llueve de lo lindo y el temor a que nos recorten pasa por nuestras cabezas. En el avituallamiento antes de afrontar el repecho a la cima de Sarasé el viento azota de costado, ¡qué merito tienen los voluntarios! Y de pronto, en la cima de Sarasé se hace la calma; la lluvia, el viento y las nubes parece cosa del pasado y disfrutamos de unas vistas bárbaras sobre la Sierra de Tendeñera, ¡la ostia qué guapo! Sin darme cuenta Samuel se tira como un loco hacia el otro lado y afronta la cresta a toda velocidad, y lo pierdo de vista. En este tramo adelanto a dos corredores, y cuando estoy adelantando al segundo pega un grito y se queja en alto mientras se lleva la mano a un costado de la espalda "¡hasta aquí he llegado!" El recorrido actual continua dibujando un bucle corre-montañero de muchos quilates sobre el valle del Barranco del Infierno, cruzando barrancos y praderas de alta montaña, hasta acercarse casi a la base del Puerto de Yesero, a diferencia de la primera edición de 2013 cuyo bucle fue más pequeño. En el avituallamiento del km 18 una nube gris y espesa nos vuelve a cubrir pero no deja precipitaciones por el momento. Los próximos kilómetros son a través de un sendero que hace mil subes y bajas a través de un hayedo abetal de película, hasta afrontar el tramo real de descenso hasta San Bartolomé de Gavín, en el siguiente valle al oeste. Aquí me dicen que voy en el puesto 22 y como puedo ver a tres corredores delante mía, me motivo para intentar entrar en el top 20. Como he ido regulando, llego con fuerza a los últimos kilómetros y subo el ritmo. En cuanto adelanto al 21 éste pega un grito y me dice que se le está subiendo el abductor. Unos metros más adelante le miro girando la cabeza y le pregunto si lleva agua, y al comprobar que lleva camelback regreso hasta él para darle una pastilla de sal que llevo en un bolsillo de la pantaloneta; "tómate ésto, es sal para los calambres". Y me dice "la he cagado porque ayer cené sin sal, llevo con calambres desde el 15". Momentos impagables que no da el Pirineo. Más adelante adelanto al 20 y pongo el punto de mira en el 19, pero nada, no hay manera de echarle mano, y en el descenso a meta se me va mientras adelantamos a muchos corredores de la corta. Llego a meta 3 horas y 33 minutos después de la salida, esprintando con el amigo Javi porque en cuanto lo veo a mi par corriendo en vaqueros por las calles del pueblo no puedo evitar echarle una carrerika. Me cuenta por cierto que ha bajado en coche a un voluntario de Protección Civil aquejado de hipotermia desde el último avituallamiento.... ¡Qué mérito tienen quienes nos cuidan en estas carreras! A veces pasan bien de horas a la intemperie en mitad del mal tiempo, Chapeau por ellos. La carrera la ganará en chicos Iñigo Alzola con 2h47´ y en chicas Marian Rosa Fresneda con 4h15´

Bonita carrera y buenas sensaciones. Huesca siempre en el corazón.

Distancia: 30km
Desnivel: 1900m+
Tiempo: 3h 33´
Puesto: 20/174

Algunas otras carreras que hice en territorio oscense:



"Firestarter" de Prodigy (1997)
(Yo soy el problemático/
 grandioso problemático/
Tu eres el problemático/
 retorcido problemático)

Que bien me cuidas Javi.

Cartel de esta edición.

Carteles de otras ediciones:






1 comentario:

  1. Siempre en el corazón, incluso de los que somos unos desalmaos.

    Enhorabuena por el tute. ¡Progresando adecuadamente!

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