miércoles, 22 de julio de 2015

El Barranco de Aria a Aribe.

Un barranco corto pero bien formado en su cabecera.

Muchas veces no hay palabras para describir las sorpresas que nos depara la vida. Si uno es curioso y un culo inquieto, en el Valle de Aezkoa hay terreno de sobra para aplacar esta patología. Esta vez me fijo en el barranco que baja de Aria a Aribe porque algunos vecinos del lugar me habían hablado de una cueva fantástica en su margen derecho, y acercarse a este rincón del valle me deparará varias sorpresas; ¿será posible descender hacia Aribe a través del cauce? ¿La cueva merecerá la pena?

       El agua abandona los campos de Aria y se angosta en dirección sur. Tras un resalte de 8 metros que rapelo, el arroyo atraviesa un bosquete de coníferas junto al antiguo vertedero del pueblo, y en la orilla derecha se abre una terraza y varios agujeros a los que se puede llegar caminando, de pronto aparece a la vista una oquedad en fuerte pendiente con entrada y salida, y un diámetro de ocho metros. Tras acceder a ella con ayuda de un pasamanos descubro feliz de la existencia de otra entrada a la cueva desde el oeste, formando estas tres entradas un  gigantesco porche de roca. Alucinante, parecido a Sorginzubi.

        Mientras, el barranco continúa con un resalte mayúsculo; un rápel estético de 26 metros. Me la gozo. Si no soy el primero que baja por el chorro de agua seré uno de los pocos que lo haya hecho. Utilizo de anclaje un árbol grueso de la orilla derecha. Más adelante el barranco presenta un tercer resalte que puede evitarse por la izquierda y otros también pequeños de bajo interés. Antes de Aribe el cauce está manipulado por la mano del hombre y presenta un fondo cubierto de hormigón. Aquí me salgo por la derecha y atravieso la parte alta del jardín de Casa Redín hasta salir a la gasolinera del pueblo. Y mientras desando la carretera que me llevará hasta el coche, me pellizco para saber si todo lo vivido ha sido verdad.

Harrigorri y monte la Corona.

Carderas en su mejor época del año,

Primer resalte de 8 metros.

Rapelito para calentar.

A la derecha del barranco, junto a un grupo de coníferas se abre esta majestuosa cueva.

Pasamanos para entrar por su entrada norte.

Selfie en su entrada oeste.

...

Y de pronto el barranco presenta un elegante resalte.

¡A rapelar!

Bonito rápel de 26 metros.

Arroyo chorreante tras las tormentas.

Tercer resalte.

La regata se encauza en las proximidades a Aribe.

El Barranco entre Aria y Aribe.

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