martes, 13 de enero de 2015

Monte Perdido y Cilindro Invernales 2002

"Templos donde practicar nuestra religión"
Da vértigo plantearse algunas cosas,
cosas sobre la vida y el paso del tiempo,
la gente se muere,
nos morimos, 
nos moriremos, 
aquellos cuatro ya no existen,
uno se voló la cabeza,
los otros dos murieron mientras dormían,
y el cuarto se desplomó sobre la alfombra,
para intentarlo arreglar algunos recuerdos bonitos te sacuden,
pero no arreglan nada,
trece años no son nada,
y lo son todo a la vez, 
por entonces me daba miedo la muerte,
escuchaba Kid A,
Definitely Maybe,
Coffee and Tv, 
los Pixies,
Exterminator,
encerrado en mi mismo,
no quería entender letras ni cosas,
y mezclaba yogur con hachís,
o bisolvon con cerveza,
en Monte Perdido supe que lo perdido tenía sentido,
y en el Cilindro me cague de miedo,
¿nos daremos cuenta?
¿qué pasa cuando alguien se muere durmiendo?
¿tiene sentido acumular pensamientos y recuerdos que se esfumarán?
nada,
existencia, 
¿y nada?
¿seguro?
quizá no seamos tan importantes,
el hielo,
la roca,
el cosmos,
el significado perdido...

Tozal de Mallo.

Clavijas de Soaso.
Amanecer justo por encima de Góriz.

Cima del Perdido Invernal.

Resalte equipado en el hombro del Cilindro.

Cima del Cilindro.

2 comentarios:

  1. Pensar que no somos nada es a menudo la mejor pastilla para vivir... Y las montañas son cajas enormes de vida.

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