miércoles, 25 de junio de 2014

Susto en San Millán 2008

Un circo de montaña muy chulo en Burgos.
Bajar del techo de Burgos supuso toda una odisea para mi amigo Jox y para mí en Enero de 2008. Sabíamos que a partir del mediodía habría cambio de tiempo, y por eso decidimos hacer la ascensión de San Millán (2131m) desde el lugar más cómodo y rápido posible, en plan mañanera, dejando el coche prestado de Ainara en los llanos de Peñas de Viñaza (1662m), un lugar muy pintoresco y abrumados por las enormes masas de pino royo que hay en esta parte de la Sierra de la Demanda.

        La ascensión a San Millán transcurrió sin ningún problema. Disfrutamos una barbaridad asomándonos a la cara norte nevada de los Trigazas (2085m y 2067m) y viendo sus posibilidades con dos piolets, y recorrimos todo el serpenteante cordal hasta el collado anterior a la cima, desde el cual sólo nos quedó salvar la última subida. En la cima de Burgos hacía frío, pero no fue motivo suficiente para dejar de pasar un buen rato, almorzando y hablando de monte. Jox pasó un rato haciendo el tonto con las figuras de un Belén que había junto al vértice geodésico, y quizá por eso y por castigo divino, vete a saber, nos engulló la madre de todas las tormentas de nieve en nuestro regreso entre los Trigazas y el Pico de la Zapatera (2035m). La cuestión es que en un primer momento respiramos aliviados en cuanto reconocimos en mitad del viento blanco la instalación de antenas de la cima de la Zapatera, sabedores que desde este punto bastaba seguir la caja de la pista 4x4 que desciende a Peñas de Viñaza. Sin embargo, aun no sé porqué, se nos ocurrió recortar la enlazada que hace esta pista nada más abandonar la cima, y perdimos el rastro de este camino ancho en mitad de la ventisca...(mira que fuimos palurdos). Un sendero montañero que encontramos y que creímos que también provenía de Viñaza fue nuestra perdición y descendimos por él hasta los 1700 metros. Entonces Jox y yo tuvimos una charla al darme cuenta de que habíamos dejado Viñaza y nuestro coche a la izquierda, al otro lado de un vallecito, aunque Jox decía que lo habíamos dejado a la derecha. Entonces propuse desandar el camino hecho hasta la cima de la Zapatera y volver a coger allí la pista 4x4, a lo que Jox se negó, "no voy a volver a subir 350 positivos en mitad del mal tiempo". Jox propuso descender valle abajo y salir a algún sitio y pedir ayuda para regresar al coche de Ainara en Viñaza. Y así lo hicimos.

           Al final aparecimos en Santa Cruz del Valle Urbión un ratito después de que se encendieran las primeras farolas, no se nos hizo de noche en el monte de milagro, y no llevábamos frontales. Un señor muy amable que vivía en una de las primeras casas nos acercó en coche a Pradoluengo para ver allí si alguien nos subía a la sierra. El hombre nos dejó en la puerta del Cuartel de la Guardia Civil y a Jox y a mí nos entró la risa, sobre todo por el look abertzale-mendizale que llevábamos. "Entrad y pedir ayuda, a ver qué os dicen". El guardia civil que nos atendió dijo que no podían hacer nada pese a que una berlingo colo gris podía quedarse atrapada en la sierra por la nevada, ¡y era la de Ainara! También nos preguntó si teníamos alguna lesión y ante nuestra negativa, nos dijo otra vez más que ellos no podían hacer nada más por nosotros, "contratad un taxi". Cuando ya nos dirigíamos a la puerta de salida nuestro amigo de la benemérita nos hizo una de esas preguntas para la historia de la inteligencia humana; "¿no estáis un poco lejos de Pamplona para andar por estos sitios?", "que va, ahora con la autovía Pamplona-Rioja, en un par de horas se viene"

            En la calle de Pradoluengo, en mitad de una noche fría de Enero, Jox y yo nos vimos en la tesitura de subir a pie los 15 kilómetros que nos separaban del coche. El hombre súper-majo de Santa Cruz se ofreció entonces para llevarnos hasta el Alto de Valmala y acortar así la marcha. No obstante, debimos darle tanta pena a nuestro particular héroe de la Demanda Burgalesa, que nos acercó en su coche hasta la Berlingo de Ainara a 1600 metros, tapada en parte por la nevada y con tres o cuatro dedos de manto blanco sobre la pista forestal... Allí, iluminados por la luz artificial de su vehículo, quisimos ofrecerle dinero a este hombre, a lo que nos contestó que había trabajado para Telefónica y que ahora tenía buena jubilación y que no lo necesitaba. Nos comprometimos en volver y regalarle queso y pacharán navarro. La montaña tiene estas cosas de vez en cuando; "salsas" y gente que deja huella en el corazón de las personas.


Cima de Burgos a 2131 metros.

Jox jugando con las figuras del Belén cimero, ¿motivo de nuestro castigo divino en forma de pérdida montañera?
Una tranquila actividad montañera que acabó en una "bonita trave" gracias al mal tiempo.

2 comentarios:

  1. Una bonita montaña, pero que puede ser muy traicionera con niebla.
    Al final, otra aventurilla que contar...
    Saludos

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  2. Un saludo pa ti Jony!! Menudas montañacas tenéis cerca de Logroño, tron!!

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