viernes, 14 de marzo de 2014

La Peña de los Canteros.

La misteriosa cruz de la Peña de los Canteros con las tres fechas de sus primeras ascensiones.
La Peña de los Canteros es uno de los rincones más misteriosos de la geografía navarra. Cuenta la historia que vecinos, pastores, leñadores y carboneros de Etxauri oían el sonido de unos cencerros que provenía de la cima de la montaña, los días de viento, y así nació la idea en 1902 de coronar la Peña y resolver el enigma. Varios vecinos de Etxauri y Ciriza construyeron un andamio de tablones empotrado en la grieta entre la Aguja del Kiriako y la propia Peña de los Canteros, y se ayudaron de una escalera para escalar los últimos metros y así coronar la amplia cima. Y lo que encontraron entre los arboles, fue una cruz de la que colgaban dos cencerros y la fecha de 1728... (Hay que aclarar que ya circulaba en Etxauri la leyenda de que unos canteros habían escalado la roca, de ahí su nombre). Aquellos que ascendieron en 1902 bajaron la cruz al pueblo y le añadieron la nueva fecha para volver a subirla. En 1947 se produjo la primera escalada a la peña con técnicas de escalada "moderna", y de nuevo se bajó al pueblo para añadir esta tercera fecha.

         Peñas de Etxauri son un lugar alucinante, al misterio de la Peña de los Canteros se le une otros como el origen del Santuario de la Edad de Bronce del Balcón, ¿Un lugar donde dejar a los muertos para ser comidos por los buitres? ¿Un santuario para hacer ritos de fecundidad? Además, el Callejón de las Trampas es uno de los txokos más sorprendentes de Navarra, con vistas frondosas y verticales y una hiedra, en parte muerta, en la cara norte de la Peña de los Canteros y que podría ser uno de nuestros 47 Monumentos Naturales de la Comunidad tranquilamente. Echándole imaginación; ¿los ascensionistas de 1728 se habrían ayudado de esta hiedra?

          Mientras atravesamos el Cañón de las Trampas Aika exclama algo así como que "vaya paisaje más jurásico", y tiene toda la razón, Peñas de Etxauri son una selva de la que afloran un montón de paredes y totems de diferentes colores. Súper-bonito. De pronto un pajarillo llama la atención de Aika y me lo señala, ¡es un treparriscos! ¡Qué elegante se mueve por la pared boca arriba y boca abajo! En poco rato atravesamos el puentecito sobre la Grieta del Balcón, salvamos la trepada de la sirga y nos plantamos en la terraza debajo de la Peña de los Canteros. La vía normal a esta cumbre se realiza por la chimenea que la separa del Kiriako. El primer largo abro yo, que para algo es facilito y está equipado con cuatro químicos (del año 2010). A continuación aseguro a Aika desde la famosa Horquilla, que se merienda el largo como si nada, y abre el segundo de quinto grado en plan titan y sin un gesto de flaqueza, y eso que es un quinto bastante duro y con mucho ambiente. Después me arrastro de segundo por esa grieta con tanto patio, con la mochila estorbándome a cada resalte y haciendo el gusano vilmente. ¡Qué flojo de coco estoy! "Ténsame, ténsame".

             En la cima nos recibe un bosquete de narcisos, y tras atravesar la plataforma de carrascas que hace de cima, nos asomamos a tocar y ver a un palmo de nuestras narices la misteriosa cruz de los Canteros. Desde Etxauri pueblo se puede ver esta cima y la cima del Sarbil (1138m) en perfecta línea...¡Qué sitio más guapo! Para bajarnos de este altar de Etxauri hacemos un único rápel de 35 metros hasta la base de la chimenea por la que subimos, y descendemos hasta la carretera por la base del Huso, mientras se va haciendo de noche. Eskerrik asko Aika.

Peñas de Etxauri, a la derecha del cabezón se pueden apreciar las cimas del Kiriako y de la Peña de los Canteros.

Largo de Vº grado sobre la horquilla.

Habitantes de la Peña de los Canteros.

Atardece y posamos sobre el Callejón de las Trampas.

Aika y sus nervios de acero...

Llega la Primavera y los narcisos brotan del suelo de estos roquedos.

Rápel de 35 metros para bajar de la Peña.

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