lunes, 6 de agosto de 2012

Mauricio Soler

Sonrisas en Artesiaga.

Hace dos años tuve el placer de conocer en persona al ciclista profesional del Caisse d´Epargne Mauricio Soler. Mi amigo "Txopo" tenía que hacer un reportaje fotográfico del colombiano para la revista "Pedalier-Pro" y necesitaba a alguien que condujera el coche mientras él sacaba medio cuerpo fuera del vehículo en busca de la mejor instantánea. Quedamos con Mauricio en Zubiri y subimos a Artesiaga haciéndole fotos, y en  el collado no pude evitar sacarme una foto con él, nada más y nada menos que con el campeón de la montaña del Tour de 2007. Aquel año, con 24 años, hizo una exhibición en la etapa de montaña que acababa en Briancon, atacando en el Galibier y llegando en solitario a meta. Finalmente fue el 11º de la general y un mes más tarde se hacía con la general de la Vuelta a Burgos por delante de Alejandro Valverde. En los siguientes dos años continuó en las filas del equipo británico Barloworld y a finales de 2009 se hizo pública la noticia de que Mauricio Soler fichaba por el equipo Caisse d´Epargne. Mauricio cumplía el sueño de correr a las ordenes de Eusebio Unzué y Miguel Echávarri, en el equipo donde corrió Miguel Indurain en los noventa. Se da la casualidad de que en los mundiales de ciclismo de Colombia de 1995, Mauricio con 12 años, fue testigo desde el público de los éxitos del navarro.

          En 2010 Txopo y yo lo conocimos convaleciente de una lesión de rodilla que le privaría de correr en Tour y Vuelta. Aquella mañana el ciclista subió a toda velocidad hasta Artesiaga y nos contó que el bosque de Kintoa le recordaba a los bosques  de Colombia. Su gesto sobre la bicicleta era duro y varios tatuajes cubrían sus brazos, sin embargo se mostraba sonriente y humilde en cuanto se bajaba de la bici. Así que fue una pena despedirse de él de nuevo en Zubiri.

     
         
Porte de gran campeón.


  La fatalidad quiso que el año pasado Mauricio tuviera un terrible accidente en la Vuelta a Suiza cuando marchaba segundo de la general. Tuvo una caída de bicicleta y su cabeza chocó contra la estaca de un jardín. En el hospital le diagnosticaron traumatismo craneoencefálico severo y pasaría tres semanas en coma inducido, después comenzaría su rehabilitación en la Clínica Universitaria de Pamplona, donde un día recibiría la visita y el apoyo del gran Miguel Indurain. Recientemente Mauricio ha anunciado su retirada del ciclismo profesional desde su hogar en Colombia, donde posee una casa de campo y un gimnasio donde continúa la rehabilitación, el colombiano vive con su mujer y su hijo de dos años. Cuando a Miguel Echávarri le preguntaron por Mauricio Soler y su accidente dijo; "es una pena porque es un ciclista extraordinario, una  fuerza de la naturaleza, pero está marcado por la fatalidad"

          En homenaje a la figura de Mauricio Soler hoy he vuelto a Artesiaga en bicicleta en una vuelta de 85 kilómetros después de subir Urkiaga e Izpegi. Han sido 3 horas y 43 minutos pensando en la vida entre hayedos y caseríos.





85 kilómetros y 1700 metros de desnivel positivos.

Tres puertos para el homenaje.

2 comentarios:

  1. bonito homenaje particular que has hecho a Mauricio Soler y buena rutaca que te has pegao encima de la bici, un saludo

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  2. Hola estimado blogger

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