lunes, 11 de septiembre de 2017

La injusticia de Jánovas.


La primera vez que oí  hablar a alguien sobre Jánovas, fue en un viaje de club de montaña al Pirineo hace casi 15 años. Estábamos detenidos en el mirador de Jánovas, tomando un tentempié y con la idea de subir al Posets en la cabeza, cuando un chico de origen aragonés que vive en Navarra nos contó brevemente la historia de este pueblo oscense. Yo en aquella época disfrutaba mucho escuchándole hablar de Aragón, de su movimiento izquierdista rural, del CHA, o del mítico político José Antonio Labordeta. Por aquel tiempo ya amaba el Pirineo con toda mi alma. Y las historias sobre pueblos fantasma, injustamente tratados por el Estado, y envueltos por la naturaleza del Pirineo, a mí me embelesaban y embelesan. Algo grande se enciende en mis entrañas. Nostalgia con olor a verde. Indignación y lucha por lo injusto, por los actos injustos que maltratan nuestra cordillera. Gente humilde que vive en nuestras montañas siendo víctimas de todo aquello que repudio; la soberbia, la altanería, la falta de autocritica, el desprecio o ninguneo al mundo rural, etc.



-"Bailaré sobre tu tumba" de Siniestro Total (1985)


Jánovas fue una de los pueblos más prósperos de aquellos que vivían a la orilla del río Ara, el río que nace en Ordesa. En los años cincuenta un proyecto gigante de embalse, promovido por la administración e Iberduero, en la actualidad Iberdrola, condenó a buena parte de los núcleos habitados entre Fiscal y Boltaña, siendo Jánovas el más importante. En aquella época vivían en él unas 200 personas, y se calcula un número de 150 familias las que tuvieron que emigrar de esta localidad y los pueblos colindantes.


En la década de los años sesenta comenzaron las expropiaciones forzosas y las expulsiones practicadas por la Guardia Civil, pese a que el proyecto no era seguro de materializarse, puesto que ni el Estado ni la empresa conocían la viabilidad económica del mismo. Una de las primeras medidas adoptadas por Iberduero, en estrecha relación con la administración, fue dinamitar las casas del pueblo vacías...


<<A pesar de la prohibición de la inspección provincial de Huesca de clausurar la escuela de Jánovas mientras hubiera niños, Iberduero decidió cerrarla por su cuenta y el 4 de febrero de 1966 un operario de dicha compañía derribó la puerta, sacó a la maestra de los pelos y a patadas a los niños>>


-Texto en la fachada de una casa en Jánovas.

Después, la empresa hidroeléctrica destrozó lo campos, taló los árboles frutales del pueblo, desfiguró los caminos y canales de agua, y finalmente cortó el suministro de agua y luz.



La época de resistencia de los habitantes de Jánovas duró hasta 1984, cuando la última familia, la de Emilio Garcés y Francisca Castillo abandonó el pueblo tras años de lucha particular, peleando contra viento y marea. 

En los ochenta y noventa continuaría la resistencia vía judicial, social y ecologista, hasta la elaboración del informe de impacto ambiental en 2001, cuyo resultado fue negativo, desestimándose entonces el monstruoso proyecto, varias décadas después.

<<En junio de 2008 el Ministerio de Medio Ambiente hizo pública la extinción de las concesiones de los salto hidroeléctricos de Fiscal y Jánovas, en el río Ara, y Escalona-Boltaña, en el río Cinca, definidos en la Orden Ministerial de 28 de marzo de 1951, y motivada por la imposibilidad de proceder a la ejecución de la presa de Jánovas>>

-Texto en la fachada de una casa en Jánovas.


Familiares y descendientes de los vecinos de Jánovas siguen peleando para la reconstrucción del pueblo, y continúan luchando para obtener una justa reparación de la grave injusticia y maltrato vivido en este rincón del Pirineo Oscense.


En 2015, el periodista Jordi Évole y su programa "El Follonero" realizan un reportaje soberbio acerca de la historia y situación de Jánovas.


En 2013 el Tribunal Supremo cierra el último pleito de Jánovas. El órgano judicial usa estas palabras ante la petición de dos de las familias del pueblo a una justa indemnización; "La caducidad de la concesión del aprovechamiento hidroeléctrico no da derecho al expropiado a ser indemnizado de nuevo, sino en su caso, a solicitar la reversión de los bienes expropiados". Años y décadas de humillaciones no dan derecho a nada.


En los últimos tiempos se están viviendo episodios administrativos de entorpecimiento del proceso de restitución del pueblo. El alcalde de Fiscal, municipio donde se asientan las ruinas de Jánovas dijo lo siguiente hace un mes:

"El Ministerio de Medio Ambiente fue el que aprobó en su momento la construcción del embalse, y es el que lo ha tirado atrás, y es el que tiene la obligación de restituir la zona, y de poner en valor y darle vida a ese territorio. Y a fecha de hoy nadie sabe nada de este Ministerio (...) Por otro lado ha costado mucho involucrar al Gobierno de Aragón en este proyecto de restitución (...) A nivel aragonés y nacional no hay otro caso igual, y quizá a nivel mundial tampoco. (...) No puede ser que los vecinos sean propietarios de sus casas en Jánovas, con escrituras, y después de un montón de años luchando por recuperarlas, tengan que esperar, porque la administración no ha cumplido sus compromisos. Esto ya es vergonzoso. La ley lo contempla, es de derecho."

El Gobierno de Aragón acaba de aportar 180.000 euros destinados a la construcción de un camino de 2,7 kilómetros desde Jánovas hasta San Felices, el cual llevará asimismo la luz eléctrica al pueblo.


Los vecinos de Jánovas ya han restituido la antigua escuela, una fuente y una mesa grande de reunión. En la actualidad de pueden ver otras casas en restauración... Apoyo y gratitud enorme a su lucha!!!


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