lunes, 31 de octubre de 2016

Irati Otoñal

Otoño en pareja.
El Bosque de Irati se viste de colores cálidos en esta época del año. Los días blancos y azules del invierno dieron paso hace tiempo a los días de verde intenso y flores de primavera, después la tranquilidad del final del verano ha dado paso al otoño; para algunos la estación estrella. Pero como para algo se inventó el gusto, los hay que prefieren la explosión de colores de primavera, o la quietud y el sonido hueco de la nieve polvo en invierno, o el desasosiego de los días largos y cálidos del verano al otoño.

sábado, 29 de octubre de 2016

Otoño en el Pirineo Navarro

Mosaico.

Muchos me preguntan cuando se acerca esta época del año. Siempre las mismas preguntas. ¿Cómo está el monte? ¿Cómo están los hayedos? Y el monte se llena de curiosos. El otoño está más de moda que nunca. Colapsos circulatorios en Irati y en las foces prepirenaicas. Una locura. En invierno a la nieve, en verano a la playa y en otoño al bosque. ¿Porqué? Porque si. Y mientras tanto, la explosión de colores en Salazar, las foces y Roncal sur, continúa a lo suyo.

jueves, 27 de octubre de 2016

La Cascada del Cubo y las Lamias de Irati

Resalte del río Urbeltza a 1,3 kilómetros de Casas de Irati.

La Selva de Irati carece de saltos de agua espectaculares que posean un flujo de agua constante. En nuestra entrañable masa de hayas y abetos hay rincones acuáticos de especial belleza como las Gargantas de Urtxuria, la Cascada de Kakoia, los Arcos sobre el río Legartza, las Gradas de Erlan o el remansado Embalse de Irabia, sin embargo escasean las grandes cascadas, aunque en época de lluvias se formen en el monte arroyos de agua limpia y saltarina. Para solucionar este particular déficit hay un salto de agua en cada entrada motorizada a la selva desde Navarra indicado para la visita de turistas y viajeros; la Cascada de Landagoien en Orbaizeta y la Cascada del Cubo en Casas de Irati. Algo es algo. 

domingo, 23 de octubre de 2016

Cascada de Xorroxin

Rincón de lamias.

El Valle de Baztan, al norte de la Comunidad Foral de Navarra, forma el municipio más extenso de la misma, y tiene una población de casi 8000 habitantes repartidos en 15 núcleos habitados, aunque hay otros tantos en forma de barrios. Al noreste de su capital Elizondo se yergue atractiva la localidad de Erratzu, al pie del Puerto de Izpegi y el montañón de Auza. Desde este coqueto pueblo parte uno de los senderos locales con más fama de toda Navarra, el que visita el salto de agua de Xorroxin.

viernes, 21 de octubre de 2016

Nacedero de Urederra

Saltaco.
El Nacedero de Urederra (agua bella) es probablemente uno de los rincones naturales más impresionantes de la geografía navarra. Las sierras de Urbasa y Andia guardan en su interior uno de los acuíferos más grandes de nuestro continente (algunos expertos han llegado a afirmar que el volumen de agua que hay en este almacén subterráneo es similar al de tres Embalses de Itoiz...), y el agua sale al exterior por varias surgencias, siendo la que nos ocupa la más famosa, aunque la Surgencia de Arteta en época de lluvias también nos brinde con un rincón espectacular con las cascadas de Artazul y Lizebar.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Cueva de Basotxo

Vestíbulo de entrada.
La coqueta Cueva de Basotxo se abre en un pequeño robledal colgado en Peñas de Egino. Dentro de esta cavidad alavesa que asoma a Navarra, hay varias salitas con infinidad de espeleotemas en forma de gourgs, estalactitas, domos, columnas, coladas y  banderas. Mis dos nuevos amigos de Córdoba se apuntan a su visita desde el pueblo de Egino tras una ascensión mañanera al Beloki de Aralar, y pasamos dos horas y media apasionantes en la aproximación y regreso por debajo del roquedo, y en el paseo espeleológico.

martes, 18 de octubre de 2016

La Tormenta Perfecta y la Muerte de Lagun.

Fotografía con truco; secando las cosas en la carretera antigua del puerto de la Foradada (en desuso por esas fechas).
Hace doce años que Joseba Aristu y un servidor vivimos un episodio tormentoso en el Piri de magnitud apocalíptica. Aquel día de verano ascendimos hasta la Cabaña de Lliterola y ante los nubarrones que cubrían todo el macizo de Perdiguero anduvimos largo rato discutiendo sobre qué hacer. De repente Joseba sacó su lado cómico y me dijo mientras miraba a la montaña desafiante; "Pau, repite lo que yo te diga", y empezó a decir palabras sin sentido como repitiendo un mantra para acabar con las bajas presiones en el Perdiguero. El decía algo así como "Perdiguero chomolakla lintepa lankagun" y yo repetía "Perdiguero chomolakla lintepa lankagun", Joseba decía "Malpa Lliterola mimpa nimbo" y yo repetía "Malpa Lliterola mimpa nimbo". Llego un momento que ambos nos convencimos de que había que seguir ascendiendo, cuando unos minutos antes ya habíamos decidido darnos la vuelta... Así pues seguimos ascendiendo, nos adentramos en los nubarrones a una altitud de 2700 metros, y cuando me asomé a la cresta a tresmil metros vi un rayo eléctrico cruzar el cielo delante de mi narices, seguido de un bombazo, lo cual me acojonó muchísimo y en ese mismo momento decidí salir pitando para abajo. Unos metros más abajo, cuando ya empezaba a granizar, me crucé con Joseba que me pidió seguir para arriba a lo que le contesté "te espero en la Cabaña de Lliterola", y en ese momento comenzamos juntos el descenso. Trescientos metros de desnivel por debajo nos cruzamos con un hombre con bigote que subía entre rayos y granizo, como si la fiesta no fuera con él, y cuando aterrizamos en el Ibonet de Lliterola el viento y el granizo eran tan huracanados que tuvimos que tumbarnos en el suelo para que la tempestad no nos arrastrara. Entonces pensé en el hombre con bigote, porque aquellas condiciones no eran normales (aquel día murió un francés y resultaron heridas otras dos personas por caída de rayo en Ordesa). En cuanto el temporal amainó un poco, nos levantamos del suelo y corrimos como Kilian Jornet hasta la seguridad del coche. Hora y media de trote.

martes, 11 de octubre de 2016

Hace 5 años.

Visión estremecedora a Gargantas de Escuain y Tresmiles de Ordesa.
Hace 5 años.
Un 12 de Octubre. Ambos teníamos fiesta.
¿A dónde ir?
Me sabía de un mirador fantástico, una ascensión de 600 metros de desnivel para asomarnos a uno de los mejores lugares con vista.
Castillo Mayor de 2018 metros es increíble.
Jornadas luminosas, otoño embaucador.
A nuestros pies y en frente el mundo mágico de Ordesa.
Escuain, Monte Perdido, el Valle de Vio...
Nuestra auténtica Patria.
El Monte...

domingo, 9 de octubre de 2016

Cross de Otoño de Ezcaroz (12km y 630m+)

Participantes de todas las edades.


Tras más de año y medio sin correr, haciendo un poquito de ca-co en Junio y Julio, y saliendo a correr ya de continuo en Agosto y Septiembre, me sentía preparado y sobre todo excitado para volver a las carreras por el monte. La fecha elegida era el 8 de Octubre en el Cross de Otoño de Ezcaroz de 12 kilómetros y 630m+, en una jornada festiva con paseo micológico, puestos y degustación de migas entre otras cosas, y descontaba las semanas para el regreso con la alegría de un niño con zapatos nuevos. Un día le dije a mi suegra; "Beñardi, el 8 de Octubre regresa la bestia", pero el pasado martes, ya es mala suerte, me vi con los primeros síntomas de una gripe incipiente, y pensé que el regreso de la bestia iba a quedarse en el regreso de un mequetrefe. Pero había que ir porque es bonito que haya cosas así en nuestro Pirineo, y ayer nos presentamos en la línea de salida, tras días de sofá, dolor de cabeza, tripa y pecho, y play station jugando a F1 y a sangrientos videojuegos de GTA. Ainara me dirá que son los nervios, pero hoy sigo jodido. Un conocido me dirá durante la semana que tome termangin con codeína, pero también me dirá que la codeína da positivo en anti-doping, a saber, supongo que será como la cafeína, que te tienes que enchufar media farmacia de codeína para dar positivo, pero como lo más seguro es que no haya vampiros en Ezcaroz, jeje, me tomaré algunos cuantos el día anterior y la mañana de la carrera. Por cierto, la farmaceútica me dirá que produce estreñimiento, y claro, intentando ver las cosas positivas pensaré que de esta manera retendré los nutrientes del desayuno como nunca, imposible sufrir un desfallecimiento jeje. A la noche del viernes me sentiré tan recuperado tras los dos primeros comprimidos que saldré a dar una vuelta en fiestas de Villava con mis excompañeros de Forestal hasta las dos y media, pero ya comprobaré que la cosa cambia a la hora de exprimirse corriendo por el monte.

jueves, 6 de octubre de 2016

Premio Desnivel 2016 y "Azafrán de Otoño"



La semana pasada se falló en Madrid el XVIII Premio Desnivel de Literatura, el más importante en España en lo relativo a Montaña, Viajes y Aventura. En esta edición de 2016 se presentaban 186 manuscritos y el jurado estaba compuesto por el anterior ganador del certamen, Vicente García Campo, la editora y escritora Pati Blasco y el campeonísimo de carreras de montaña Luis Alberto Hernando. Con estos ingredientes, el viernes pasado se dio a conocer la novela ganadora de este año; "Luz en las Grietas" de Ricardo Martínez Llorca, un viejo conocido de este blog porque en marzo de este mismo año se puso en contacto conmigo, me envió una copia de la novela con la que había conseguido ser finalista en el mismo premio el año anterior, "Después de la nieve" (Desnivel 2016),  y me pidió que publicara una crítica de  la misma, a lo que accedí muy gustosamente, al fin y al cabo había disfrutado mucho hacía unos años de su fantástica obra "El Precio de ser Pájaro" (Desnivel 2005). Luego caí que, Ricardo era autor además, de una de los libros de montaña que más repercusión había tenido en mi círculo montañero en los años 1998 y 1999. Por aquel entonces varios conocidos me hablaron de la calidad de este manuscrito, pero por una cosa o por otra no lo había leído. En este 2016 he tenido la suerte de rescatar la obra y leerla; con todos ustedes "Tan alto el silencio" (Debate 1998), la carta de presentación de Ricardo en el mundo literario-montañero hace casi dos décadas, una obra impresionante en la que Ricardo reproduce la vida aventurera de su hermano, muerto mientras escalaba en las Gargantas del Verdon, en un texto que aflige y que tiene a la muerte como protagonista principal.