martes, 10 de mayo de 2016

Volcán Quilotoa 2008

El increíble cráter del Quilotoa (9 km de perímetro y 3 km de diámetro)

<<Ir traqueteando por los espectaculares caminos de tierra de la ruta Quilotoa y hacer excursiones entre las aldeas andinas de la zona es una de las aventuras más excitantes de Ecuador>>

-Ecuador y las Islas Galápagos, Lonely Planet.

Tras aclimatar y hacer turismo en Quito y alrededores, en 2008 decidí hacer mi primera ascensión montañera ecuatoriana en el espectacular Altiplano Central. El rincón elegido fue el Volcán Quilotoa, en cuyo cráter se haya una de las lagunas más hermosas de todo sudamérica. Para ello viajé desde la ciudad de Latacunga hasta la aldea de Chugchilán, en mitad de la nada, en uno de los viajes en autobús más interesantes que haya vivido: Durante horas compartí habitáculo con los humildes pastores y niños del altiplano que hablaban quichua y/o castellano. De vez en cuando subían al autobús personas interesadas en la escolarización y en la culturización de los habitantes de la Ruta de Quilotoa, y ofrecían en marcha clases de geografía e historia, e intentaban vender algunos libros de texto. También hacían preguntas, y quien las acertaban se llevaban de premio una piruleta.


        El autobús coronó la aldea de Quilotoa, a 3700 metros de altitud, antes de descender los últimos 22 kilómetros hasta Chugchilán por un camino de tierra en mal estado. En este sentido, el autobús calzaba unas ruedas desgastadas porque al tratarse de una bajada no le hacía falta tracción, y una vez en Chugchilán, a 3200 metros, el chófer cambiaba las ruedas por otras más nuevas y con más taco para el regreso en subida. Una vez en la aldea de Chugchilán, pasé una tarde y una noche muy agradables; participé en unos bailes locales, charlé largo rato con un guía ecuatoriano, estudiante en su día en España, y que no tenía ninguna simpatía por lo que hicieron los españoles en su continente hace unos siglos, vi como los jóvenes del pueblo jugaban a Voleibol en la plaza principal, y preparé la mochila para afrontar al día siguiente la ascensión al Volcán Quilotoa desde allí.

        La ascensión del Quilotoa desde Chugchilán se las trae porque los primeros metros son en descenso, de hecho se pierden casi 300 metros de desnivel para atravesar el Cañón del río Toachi, antes de afrontar 1000 metros de desnivel positivo por la vertiente NO de la montaña. Una vez en la cresta del cráter decidí darle la vuelta a la laguna maravillosa que se presentaba a mis pies, llegando cansado a la aldea de Quilotoa, tras casi 9 kilómetros de circunvalación a casi 4000 metros, lugar donde cogería el autobús de vuelta. Al comprobar que faltaban varias horas para que pasara el siguiente colectivo, decidí dar un paseo y descender los casi 400 metros de desnivel hasta la laguna, y allí conocí a Alejandro, un niño simpático que cuando no estaba en clase se ganaba la vida subiendo a turistas cansados o apunados en mula, de regreso a la civilización desde las profundidades del cráter. Aquel día de Octubre sumé unos 1600 metros de desnivel positivos a lo tonto, escalón previo a mayores alturas.


-"Desaparecido" de Manu Chao (1998)
(yo llevo en el cuerpo 
un dolorque no me deja respirar
llevo en el cuerpo una condena
que siempre me echa a caminar
me llaman el desaparecido
que cuando llega ya se ha ido
volando vengo, volando voy
deprisa deprisa a rumbo perdido
yo llevo en el cuerpo un motor
que nunca dejade rolar
yo llevo en el alma un camino
destinado a nunca llegar
me llaman el desaparecido)

Autobús a Chugchilán desde Latacunga.

Chugchilán.


Cañón del río Toachi.


Circunvalando la cresta del cráter; un paseo de 9 kilómetros casi a 4000 metros...


Alejandro se gana la vida subiendo y bajando turistas  los 400 metros de desnivel del borde del cráter a la orilla de la laguna.

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