martes, 31 de mayo de 2016

Canal del Palomo en Vadiello 2009

Barranco de la Sierra de Guara equipado como ferrata.
En la imagen la Poza de la Abarca, posible rápel de 20 metros.

<<Toda la canal puede ascenderse, pero falta alguna barra de hierro de manera que algún paso se vuelve expuesto y poco fácil.>>

<<Accidentabilidad irrelevante. No obsatante, hace muchos años murieron de frío unos chicos sorprendidos por una noche gélida en el Circo d´o Ciego.>>

<<En muchas de sus pozas es fácil observar tritones, por ello la normativa del Parque prohíbe pisar su interior. La zona es rica en rapaces, chovas y otros pájaros roquedos.>>

<<Éste es el primer descenso deportivo realizado en Guara, mcho antes de que esta práctica balbuceara en el macizo (Primer descenso en Agosto de 1954).>>

-Guía de Barrancos de la Sierra de Guara. Enrique Salamero 2009.


              Hace ya unos años, la misma semana que volaba a Patagonia para deambular cual mochilero por sus montañas y desiertos, decidí despedirme del Pirineo, o en este caso pre-Pirineo, ascendiendo en un viaje exprés las clavijas del Canal del Palomo. Esta canal del precioso rincón de Vadiello está equipada con 250 clavijas y un cable de vida para salvar sus 110 estrechos y verticales metros de desnivel. Y aunque actualmente el equipamiento ha sufrido modificaciones y restauraciones puntuales, las clavijas originales estaban empotradas 6 cm en la roca y sobresalían 16 cm de la misma, y sus operarios tuvieron que emplear 300.000 martillazos para construirlas.

             Aquel día gris de diciembre, en la aproximación me percaté de que bajaba bastante agua por la canal y me mostré dubitativo en la base, pero decidí trepar el primer tramo que asciende unos metros alejado del caudal, hasta decidir meterme en harina por completo después de una vira. Bajaba agua pero creí que podía ascender pese a aquello, y al final se pudo, eso sí; manos ropa y pies mojados...Tras un primer resalte de 10 metros cruce por encima de una poza espectacular, la Poza de la Abarca, antes de afrontar el resalte más resbaladizo y vertical de la ascensión de 20 metros. Un poco más arriba trepé por los pasos Julve y Hospital hasta salir a una sala abierta, poseedora de una poza poco profunda y con tritones en su lecho. Y ante mí el Paso Felipe, que intenté en un par de ocasiones obstaculizado por el agua, que bajaba entubada y con fuerza sobre las clavijas. Finalmente a la tercera fue la vencida y logré superar el paso antes de salvar los últimos tres mini-resaltes hasta el Circo dó Ciego. En el camino de regreso, equipado con dos pasos con clavijas, uno de ellos conocido como el Paso de la Visera, tuve la única caída que he sufrido en mi vida en una línea de vida con clavijas, y me sorprendió cómo de bien respondió el la placa disipadora y los mosquetones de ferrata, porque ni me enteré.

            En esta actividad súper resbaladiza, sufrí tantos mini-golpes y resbalones, que cuando puse mi culo en el avión que me llevaría al otro lado del charco, no pude evitar echar un vistazo a mis piernas, y sorprenderme de la colección de moratones que tenían. La Canal del Palomo con agua me pasó su factura.

-"Krasivaja riba"  de Wemean (1997)

Maravilloso.

Croquis.

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