viernes, 26 de febrero de 2016

El Arbolito en mitad de la nada. TD2

20 kilómetros y 400m+

Hay rincones en nuestra geografía apartados de todas partes, y en Urbasa, una de las cunas del hombre en Navarra, y aunque parezca mentira, hay varios de ellos. Desde el gran Raso de Urbasa hacia el este afloran dolinas, karst y rasos delimitados por el hayedo, que dibujan un mosaico de gran belleza y un terreno ideal para poner cachondo a los más aventureros y/o a los más solitarios. El martes y miércoles, quienes cursamos Técnico Deportivo de Montaña nivel 2 en Altsasu, tuvimos salida evaluativa importante desde la Chabola de Alberto en el Raso de Urbasa, hacia el “salvaje este” con intención de hacer vivac. En mi caso particular tenía médico especialista el miércoles y debía faltar esa jornada. ¿Que cómo se arregló? Muy fácil; caminaría como un alumno más hasta que mi irakasle me diera fiesta, y me la dio en la Balsa de Bardoitza, un lugar fácil desde el cual regresar al coche sin uso de machete, GPS o técnicas del último superviviente, mientras el resto se dirigía hacia Otsaportillo para vivaquear allí.

           Así, el martes arrancó prometedor; atravesamos el límite sur del gran raso, que parece el Serengueti, vimos una bonita sima que parece un pozo, atravesamos un bosquete de pino silvestre y nos asomamos a la Reserva de Urederra desde el Balcón de Pilatos en mitad del buen tiempo. Luego, desde la pista que sigue la sierra en dirección SE, llegó el primer tramo  de verdad; alcanzar el Alto del Arbolito a través de un hayedo apartado que crece sobre dolinas y varios rasos pequeños tapizados de roca caliza. Dos kilómetros dirección 90º muy guapos donde demostrar al profe que sabemos orientarnos y conducir fino. Como andar por un bosque de lengas en Patagonia, no es coña, y lo digo con conocimiento de causa. Más arriba nos dimos de bruces con la muralla china de Limitaciones, y siguiendo ésta coronamos un alto en mitad de la nada rematado por un haya solitaria, como escapada del bosque cercano para asomarse al sur; con todos ustedes el Alto del Arbolito o la Cima de Bardoitza (1115m). Esta cumbre ya formó parte del Catálogo de cimas de Euskal Herria en 1950, y se encuentra tan apartada, que desde su cima no se atisba ninguna carretera ni ningún pueblo. Cercano queda el raso grande de Airola y la pista forestal que llega hasta el mismo. Entonces “Gorri”, nuestro profesor alavés, decidió meternos por Zelaizarana, un término retorcido orográficamente, con dolinas colapsadas y grietas de gran tamaño. Pero no problem, Urbasa y el espíritu explorador que flota en su ambiente, nos habían impregnado… ¿Que qué se hace si tienes un incidente con resultado de esguince o rotura en un karst como éste? Saca al herido, o arrástrate si vas solo, hasta uno de los innumerables rasos en mitad de la nada que hay sobre el mapa, y avisa al 112, porque en ocasiones hay cobertura. Si no la hay, deberás esperar si has dicho a dónde ibas.

         La Balsa de Bardoitza es un pequeño humedal en medio de un gran raso al otro lado de Zelaizarana, parece la puta sabana, de verdad. Nosotros llegamos a su orilla y bromeamos con la posibilidad de que allí hubiera cocodrilos, o que aparecieran en el horizonte varias gacelas, cebras o ñus perseguidos por leones o hienas… Y allí me tocó despedirme. “Agur, me dais envidia. Urbasa mola. Y enredar en el monte más.”

"El Fin del Mundo" de Desechables (1984)
(Mira qué cara, llega el fin del mundo/
mira qué cara, llega el fin del mundo/
los pobrecitos no dicen nada/
os vais a morir x2/
es el fín x4)


Balcón de Pilatos.
Foto Iñigo Buxens.

El Alto del Arbolito o cima de Bardoitza (1115m)
Foto de Santo Usabiaga-Panoramio.

Un alto debajo de la cumbre del Arbolito.


Ortofoto de la Balsa de Bardoitza.

Dolmen de la Cañada.


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