domingo, 4 de octubre de 2015

AKE en el Garmo Negro

Grupo hacia la cima.
            -¿Va a hacer bueno, levantarán las nubes que cubren los tresmiles de Panticosa?
            -Depende... confiemos que Aemet falle, que las dudas de "La Meteo que viene" se conviertan en rayos de sol y cielo azul, y que las preciosas predicciones de Windfinder y Meteofrance la claven hasta el fondo de la Piedra San Martín.
            -¿Para subir al Garmo por otros itinerarios hace falta cuerda?
            -Depende... (de las condiciones de la ruta, de las habilidades de los mendizales, etc)
            -¿Zapas, botas blandas de caña alta o botas rígidas?
            -Depende... (de lo habilidoso que seas con unas o con otras, del agarre del terreno, de los fuertes que tengas los tobillos, de cual sea tu experiencia, etc)
            -¿Vamos a subir?
            -Depende.... (estamos a merced de las condiciones meteorológicas)
            -¿Cuánto nos va a costar subir?
            -Depende... unas 4-5 horas. Pero quien sabe.
            -¿Cuánto cuesta subir al Vignemale desde Bujaruelo?
            -Depende... (2100 metros de desnivel; dos días en estilo pesado, o unas pocas horas en estilo ligero)
            -¿Cuánto hay del collado a la cima?
            -Depende... (son casi 300 metros de desnivel; según lo helado que esté el suelo, lo cansado que llegue el grupo a este punto, etc.)


Aunque me apellido Pau, no tengo nada que ver con Pau Donés y su canción "Depende", pero es que la montaña es muy subjetiva, y una vez entrados en el juego divertido de decir la palabra "depende", pues no podré resistirme a decirla y provocar una sonrisa en el resto del grupo de AKE. La montaña y los montañeros somos así, no todo es negro o blanco, de hecho el Garmo Negro lo encontraremos vestido de blanco, entonces; ¿es el Garmo Negro negro? Depende de la capa de hielo o nieve que lo cubra. Y se dice Garmo Negro, no Gramo Negro o Grano Negro.

           Al final siete valientes partiremos del Balneario de Panticosa con la esperanza de coronar la cima del Garmo Negro (3064m), porque la predicción es dudosa y según donde mires hay rayos de esperanza. En diez minutos de ascensión hacemos la primera parada técnica reglamentaria para quitar ropa, ajustar mochilas y apretar botas, y en poco más de una hora de ascensión aterrizaremos en la Mallata Alta; el grupo está fuerte. Por encima de nuestras cabezas las nubes y el viento están enganchados en las crestas, y se ven algunos restos de nieve-granizo caídos las últimas jornadas que tapizan el acceso al collado. Tomamos la canal oblicua que salva el circo por la izquierda y realizamos las travesías que nos colocarán debajo del collado, al que llegamos tras un tramo descompuesto y helado. La pirámide final la ascendemos en un claro del tiempo precioso, con una visión sobrecogedora del cresterío Algas-Argualas. Desde la cima, a la que llegamos tras cuatro horas de actividad, podemos ver los macizos del Vignemale y Monte Perdido hacia el Este cubiertos de las primeras nieves de la nueva temporada, también el Robiñera, el Circo de Troumouse, Neoville o Midi de Bigorre entre otros. Al norte destacan los Infiernos y la Gran Facha, y al oeste aparecen y desaparecen el Midi, las crestas del Balaitous o el majestuoso Palas.

            Izaskun y Mirari se sacan ese tipo de fotos de cumbre que solo unas chicas como ellas pueden sacarse, además su presencia es sinónimo de buenos alimentos porque portean queso de Casa Lorentxo, cómo no, y unos pintxos de tortilla-patata que la flipas, por no hablar del txistor, txistorra, o como se diga, del último matacuto de su casa (Joder, cómo me gusta la comida casera). Itxaso y Jose demuestran ser una pareja de montañeros muy apañados y muy majos, que tuvieron la mala suerte de tener pillado un billete de avión a Nepal y tener que anularlo por el terremoto fatal de esta pasada primavera. Aun así no perdieron el tiempo y se fueron a Indonesia a ascender un volcán de 3700 metros (¿Volcán Rinjani?), ¡bien hecho! Pitxote es un montañero habilidoso que está demostrando una progresión bárbara; fue al Midi el año pasado y dijo "voy a compaginar mis viajes para ver a Osasuna con ascensiones en el Pirineo, este deporte mola". Y Aritz nos demuestra que la transición del mundo de la pelota al montañismo es natural y bonita (el deportista aezkoano estuvo viviendo en Venezuela ganándose la vida con la pelota).

           Que conste que ir al monte con seis vecinos de Orbaizeta no está para nada mal pese a la rivalidad sana con Orbara. Lo paso bien con ellos. Además me quedo con las ganas de ver por el monte a otros vecinos de este pueblo, porque en él hay deportistas con mucha personalidad; todo unos personajes. AKE se tiene que poner las pilas para reclutar a este tipo de gente, son los que más dinamizan un club deportivo. La ascensión al Garmo son cinco kilómetros y 1400 metros positivos, y mientras los desandamos miramos de reojo la montaña ascendida; hace poco más de un año en su cresta de la Aguja de Pondiellos fallecía un montañero de Sorauren de 43 años y que Aritz conocía... ¡Cuidado con la Alta Montaña! No hay nada fácil o difícil, o peligroso o no peligroso, hay muchos factores y variables, nunca olvidar la palabra DEPENDE.
Aurrera Aezkoa Kirol Elkartea!!



Primer descanso entre Mallatas.

Nubes entre los picos de Bacias y Brazato.

Pico Serrato, Punta Xuans, Dientes de Batanes y Macizo del Vignemale detrás.

Incertidumbre; ¿despejará?
...



El Garmo...

La cima está allí.

Pendientes heladas.

Cumbre!!

Ibones de Pondiellos y Picos del Infierno.



...

La Aguja de Pondiellos (3011m)

Marmoleras.

Picos del Infierno (3081m) y la Gran Facha (3005m)

Gero Arte!
Foto de Izaskun Zabalza.
Los Picos de Algas.

Los Arnales.




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