lunes, 29 de diciembre de 2014

Ferrata Pasarela de Espeja.

La Pasarela de Espeja.

"Buena vía. Aunque tira demasiado de brazos. Faltan presas para los pies. Pero bueno, bastante bien. Mikel Puentes 12 años desde Vitoria, Euskal Herrian." 

Dentro de la pequeña caja que marca el final de la ferrata de Espeja de San Marcelino, en la llanura soriana a más de 1000 metros de altura, hay un cuaderno donde los ferratistas expresan sus sensaciones en esta ferrata deportiva. Y en este cuaderno, Mikel de 12 años expresa como nadie lo intensa que es esta vía por el interior del Desfiladero de la Torca, graduada de k4 y con numerosos pasos donde tenemos que hacer fuerza con los brazos y buscar apoyos para los pies. Lo más graciosos de todo, es que esta caja y cuaderno no marcan exactamente el final de la ferrata, porque aun queda el último tramo; un descenso al barranco, cruzarlo por una escalera azul, y hacer una nueva travesía lateral revienta-brazos... Si creía Mikel que estaba todo el pescado vendido, estaba equivocado... Un saludo afectuoso a los equipadores de esta ferrata, su ampliación es tope gratificante.

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Desfiladero de la Torca.

La Ferrata tiene su inicio en la Fuente de las Mozas.

Pasamanos en forma de "L"

Primer puente nepalí.

Cruce importante en el fondo del Desfiladero. ¿Difícil o Fácil? Difícil por supuesto.

Segundo puente nepalí.

Disfrutando en las entrañas de Soria....

Tramos exigentes; Cadena para brazos y casi nada para los pies...

"El Pasito del Alberto" tras atravesarlo.

Grapas que te hacen salir del desfiladero unos metros.

Travesía bonita equipada con clavos de vías de tren de la antigua vía Valladolid-Ariza.

Mikel de Vitoria pide presas para los pies.

Último tramo, el de la escalera azul.

Muy divertido.



sábado, 27 de diciembre de 2014

Ferrata Camino del Infierno

Peñalara (1296m), un roquedo del extremo occidental del Sistema Ibérico.
En la terminación occidental de la Sierra de la Demanda, en uno de los últimos escalones rocosos antes de la llanura desolada y fría de Castilla, encontramos una de las pocas vías ferratas de Castilla y León, llamada el Camino del Infierno (k3), un recorrido colgado no apto para personas con vértigo, y que se desarrolla sobre la localidad de Quintanillas las Viñas. En estos lugares el tiempo transcurre muy lento, impresiona la soledad de los llanos y el frío del invierno, son rincones rurales que impresionan, porque ¿hay algo que impresione tanto que un pueblecito de 21 habitantes a 1000 metros de altitud en la gélida meseta? Para mi, pocas cosas.

           La vía ferrata se desarrolla de oeste a este sobre una repisa alta de la alargada peña sobre el pueblo, llamada Peñalara. En este farallón se practica escalada deportiva y hay en él yacimientos prehistóricos, así como una importante colonia de aves que nidifica sobre todo a partir de Enero (La escalada y la ferrata están prohibidas desde el 1 de Enero hasta el 31 de Agosto). Tras una aproximación de 45 minutos muy bien indicada, la ferrata comienza con unas maromas para remontar un tramo de 1er grado hasta tomar la repisa famosa. Tras unos primeros metros fáciles sin cable de vida, éste aparece tras un espoloncillo, a partir del cual la repisa se vuelve estrecha y muy aérea. Una y otra vez se suceden los pasitos expuestos donde hay que buscar asideros para las manos y presas para los pies con un buen patio bajo los mismos ¡prohibido agarrarse del cable, que es para lo que es! y además es muy fino.... Pronto aparece la tirolina opcional a un lado mientras continúo sobre la repisa. De nuevo varios pasitos expuestos, y de golpe y porrazo, llego a la brecha donde termina la primera parte de la ferrata, final de mi actividad hoy ferratera al no poseer cuerda, porque para continuar hay que rapelar para "bajar a los infiernos", una extensión de la ferrata original algo más deportiva. Por lo que veo el rápel parece divertido. Y sin entretenerme más corono la cima de la peña, con vistas increíbles sobre el Monte Mencilla y el municipio de Mambrillas de Lara y sus tres pueblecitos. 

En el descenso decido alargar la excursión visitando el Castillo de Lara, encantado y embelesado de la tranquilidad de la llanura. 

Quintanilla las Viñas, pueblo de la base.

Ermita Visogótica de Quintanilla las Viñas.

Amanecer visigótico.

Lucero del alba.

Carteles al inicio del camino de aproximación.

Girasoles de invierno.

Panel en el extremo oriental debajo del roquedo.

Chovas.

Bonita muralla con vistas a la meseta.

Meseta castellana fría y desolada.

Trepadas de aproximación.

Maromas.

Quintanilla las Viñas.

Aquí empieza la Ferrata.

Tirolina opcional.

Autorretrato sobre el cortado.

La ferrata se desarrolla por una repisa acongojante.

¡Jodó qué pasitos!

Brechita del rápel.

Cima de Peñalara.

Cadenas en la vía normal de descenso.


Croquis de uno de los equipadores de la vía.


viernes, 26 de diciembre de 2014

Peña Trevinca

Laguna Ventosa.
Peña Trevinca es el punto más elevado del Parque Natural de Sanabria con sus 2127 metros de altura. Hace un par de años visité Galicia con intención de subir a la montaña más elevada de cada provincia, y Peña Trevinca, sobre la misma frontera entre Orense y Zamora, se me resistió por el mal tiempo. Esta vez decido ascenderla desde Zamora en uno de esos días de buen tiempo y vistas profundas que tanto nos gustan a los montañeros. El Parque Natural de Sanabria es un rincón de la Península Ibérica muy bonito, en él se pueden ver varias lagunas y lagos de origen glaciar, el más famoso obviamente es el Lago de Sanabria, el más grande de origen glaciar de toda la Península, y sobre él, espectaculares valles en forma de "U" erosionados por los glaciares del cuaternario que caen desde los dosmil metros...

        La Laguna de los Peces es  uno de los puntos de acceso a Peña Trevinca más interesantes dentro del Parque. Una carretera de 17 kilómetros y porcentajes suaves sube hasta esta laguna colgada del cielo, con vistas lejanas a Portugal, la Meseta castellana, la Cordillera Cantábrica... Los paneles de información junto al parking avisan de la "palicilla" que supone subir a Peña Trevinca desde aquí (25km ida y vuelta y 1100m+), y decido tomármelo con calma en el inicio. Durante la primera parte el camino atraviesa una llanura helada a casi 2000 metros hasta descender al cabo de cuatro kilómetros al impresionante Valle del río Tera. Y aquí me animo con las vistas. En la aproximación a la base de Peña Trevinca me llama la atención lo encharcado y helado que está el suelo, antes de enfilar toda su cresta SE y aterrizar en su cima dos horas y cuarto después de la salida. La visión que tengo sobre el otro lado, que es Galicia, me entretiene durante un rato. Al NE se ven algunos macizos nevados, ¿peña Ubiña? Y quince minutos después de pisar por vez primera el techo de Orense y Zamora, regreso encantado al Valle del Tera y a la Laguna de los Peces después. Lugares que cautivan con la luz apagada del invierno y la soledad de sus escondites.

Amaneceres zamoranos.

Puebla de Sanabria.

Lago de Sanabria.

Ribadelago.

Sierra de la Culebra hacia el SE.

Pequeña laguna junto a la Laguna de los peces.

Peña Trevinca (2127m) y Peña Negra (2121m) sobre el Valle de Tera.

Parte final de Peña Trevinca.

Nevados de la Codillera Cantábrica.

Cruz, Buzón y Belén en la cima de Peña Trevinca.

Autorretrato.

El Valle de Tera.
De la meseta nevada del fondo vengo.

Laguna de los Peces.

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