lunes, 28 de julio de 2014

La Importancia de Ser Ocioso.

"The Importance of being Idle"
El 29 de Mayo de 1967 nacieron en el mundo dos de mis ídolos de casi siempre; el alpinista Iñaki Ochoa de Olza, y el guitarrista y compositor de música rock Noel Gallagher. Del segundo me gustaría escribir unas pocas líneas, al fin y al cabo es autor de una canción del grupo Oasis llamada "The Importance of Being Idle", que posee una letra que ni pintada, envuelta en una atmósfera costumbrista made in England, y que muchas veces recurro a ella para darle la importancia que le merece al hecho de ser ocioso. Porque la palabra inglesa "Idle", significa en castellano "Ocioso", aunque también puede significar holgazán, vago o perezoso (al utilizarse "Idle" como verbo, viene a significar "gandulear" o "funcionar al ralentí" entre otras cosas). Así que este post trata de eso, de lo importante que es desconectar haciendo ocio o haciendo el vago, según se mire. En una sociedad capitalista o socialista-trabajadora, me da exactamente igual, en el que trabajar es la palabra clave, ser ocioso nunca estuvo muy bien visto. Después algunos se darían cuenta de que el ocio podía generar riqueza y trabajo en forma de turismo y empezó a verse con otros ojos. Y hoy en día, cuando muchos de nosotros nos hemos dado cuenta de que trabajar y trabajar no ha servido mas que para enriquecer a una minoría y pisotear al resto, muchos y muchas resaltamos ese tiempo de ocio, el que de verdad nos llevaremos al otro barrio el día que estiremos la pierna, y no para relajar isquiotibiales precisamente.

          Noel Gallagher fue guitarrista-compositor y segundo vocalista de la polémica banda de rock Oasis, una máquina de vender millones de discos en los noventa antes de la era digital, con un par de discos buenos, como el de su debut y un recopilatorio de caras-B en 1998, y algunos truños de puta madre como su disco de 2002. En el penúltimo disco de estudio de la banda antes de desaparecer en 2009, "Dont Believe the truth" de 2005, su corte número cinco es el ya mencionado "The Importance of being Idle", una canción que fue el segundo single de promoción del album y que fue número 1 durante dos semanas en el Reino Unido. En ella se hace un alegato a favor del ocio y la vagancia, y es que como el propio Noel diría en una entrevista "¡Soy un puto vago! Para todo lo que no sea tocar, escuchar música y componer, lo soy. Puedo pasarme horas mirando por la ventana ensimismado, ¡como una puta vaca!" Alguno pensará que él se lo puede permitir, al fin y al cabo Oasis ha vendido cerca de 90 millones de copias, y es muy factible que sus cuentas bancarias estén más que saneadas. En una ocasión el guitarrista de Manchester diría; "Con el single Wonderwall (su canción más famosa) me hice millonario cuatro veces en una semana. La gente aburrida y conservadora que nunca había comprado un disco de música indie, se interesó por nuestra música. Y cuando ellos se interesan por tu música, te vuelves jodidamente grande" Y ocioso. "Varios de nuestros rivales en los charts, aquellos años que vendíamos tanto, decían -esto es muy duro. La gente nos grita por la calle, a cualquier pub que vayas nos ponen música de Oasis.- Bueno.... así de jodida es la vida, amigo. Cuando te metes en la cocina así de calientes son las cosas. A todos esos flojos la fama les vino grande. Se metieron en conventos y rehabilitación y psiquiatras y todo eso. Yo seguí yendo al bar como siempre". Y nosotros seguimos y seguiremos yendo al monte todo lo que podamos y nos deje la particular situación económica de cada uno. 
             
           Por todo ésto y más tiene explicación lo de recorrer en solitario la vertiente Noreste del Perdido sobre Pineta. Allí arriba, en un caos de rocas, terrazas y chimeneas yo me siento bien, rematadamente bien, siendo ocioso mientras cresteo en los Picos de Baudrimont, o siendo un vago mientras me limito a la contemplación en la orilla del ibón que los separa. Recuerdos que quedarán incrustados en la memoria, como los jardines de edelweiss en la Faja de Tormosa o el baile de nubes en la Punta de las Olas (3022m). El tiempo de ocio, y las buenas relaciones humanas cuando no se está solo, nunca se olvidan.


Amanecer sobre la vertiente NE de Monte Perdido.
Ascensión preciosa.


Espectacular Valle de Pineta.

Y de pronto, un rincón escondido cubierto de brumas...

Rayos oblicuos.
Fulsa y Suelza como telón de fondo.

Cruce importante. ¿Senda muy peligrosa? ¡Allá vamos!


Jardín de edelweiss en Faja Tormosa a 1900 metros de altitud. No hagáis mucho caso a quienes os digan que crecen a partir de 2500 metros o cosas así, porque las podemos encontrar en cotas mucho menores.

Arroyos de montaña que caen desde la Terraza de Bellavista.
De allí  subimos.

Hacia la Chimenea Tormosa.



La Canal que asciende a la Brecha de la Punta Celestin Passet o Morrón de los Maquis se las trae si hay nieve y no llevas crampones. Al menos podré trepar por la rimaya.

Morrón de los Maquis (2565m)
Al otro lado del valle media docena de tresmiles; Robiñera, la Munia, Sierra Morena, Troumouse, Pic Heid...

Terraza Bellavista. Terreno inmundo para progresar fuera de la trazada, pero con inmensurables vistas como su nombre indica:Valle de Pineta en primer término, y Macizos de Bachimala, Posets y Aneto en el horizonte.

Monte Perdido (su hombro oriental), y la Espalda de Esparrets.

Nubes que empiezan a entrar desde el sur.

Arista divertida y aérea hacia la cima del Baudrimont NE (3048m)

Primera cima del día. Ahora sí se ve la cumbre de Monte Perdido.

Ibón entre Picos de Baudrimont. ¡Qué lugar más bonito y apartado! Para continuar hacia el Este hay que trepar un resalte por donde cae una cascada.

Arista occidental del Baudrimont SW (3023m), una opción interesante a la normal a este pico.

Sonrisa en la segunda cima del día.

Altiplano colgado entre Punta de las Olas, Baudrimont SW, y Soum de Ramound.

¡Agur Mont Perdu!

En la cima de las Olas (3022m) la visibilidad es cada vez peor.

Por la GR11 entre Olas y Collado de Añisclo la nubosidad pierde terreno contra el sol.

Una pareja de quebrantahuesos muy risueña.

Senda de Pineta al Balcón de Pineta.

Parador Nacional de Pineta.

Berdún.

Habitantes de Berdún.

jueves, 24 de julio de 2014

Correr, trepar y arrastrarse por Montserrat


Les Agulles de Montserrat.

Hacer cualquier actividad en Montserrat conlleva "cierto peligro" para aquellos a los que nos gusta trepar y enredar un poquito. Uno se emociona internándose en el macizo con una idea o recorrido pre-establecido, y acaba trepando u hollando otra cima o el collado mas imprevisto, seducido por la señalización en los cruces. Si además llevas un mapa en la mochila y eres hiperactivo, estarás jodido, te lo digo yo.

         El otro día prometí hacer una cosita corta en Montserrat y volver a Barcelona para comer y casi se me alarga. Menos mal que fui en modo trail-running (por este tipo de terrenos Alpinrunning), que sino, no llego ni para merendar. La cuestión es que empecé en Coll de Can Maçana con trote cochinero, subí los 150 metros que me separaban de la primera atalaya del día, el Castell de la Guárdia (857m), y enfilé por la GR172 hasta la base de la famosa Roca Foradada. Y después, sin tener un recorrido a realizar en la cabeza, subí hasta el Coll de Port y allí, debajo de la sombra de las encinas, una provocación hacia la derecha en forma de señalización: "Travessa dels Frares Encantats. Atenció Ruta técnica, trams amb passos ferrats i cordes fixes". -No se hable más-, pensé, total, para ir a conocer el Refugi de Vincenç Barbé que más me da ir por esta súper-trave que por el más fácil Pass del Princep, además tiene pinta de ser más divertido. ¡Y jodó si es más divertido! Primero ascensión con un paso de grapas bastante vertical y una cadenita después para coronar un hombro, segundo, descenso por un barranco descompuesto equipado con cuerda varios pasitos, uno de ellos a través de un agujero... A continuación otra ascensión hasta la base de La Monja y el Lloro (pedazo frailes encantados), y un terreno sube-y-baja para descender desde estos hasta la Canal Ampla, un oasis de encinas donde ya podré volver a correr.

         Llegando al Refugi de Vincenç Barbé unas voces llaman mi atención, me giro y veo una cordada escalando un monolito. Miro el mapa que porto en la mochila y veo que el monolito se llama La Máquina de Tren, y eso es lo que me siento mientras corro por el sendero cómodo de este Refugio guardado a La Portella, la sagrada puerta a Montserrat desde el Oeste, porque después de gusanear y reptar por la Travessa de los Frares es como si circulara sobre raíles. En La Portella, debajo de ese pepinaco llamado Roca Gran de la Portella, decido hacer tiempo haciendo parte de la Travessa de les Agulles hasta la base de la Agulla del Cappdamunt, donde asciendo un resalte por una cuerda roja fija y corono un par de Agulles poco prominentes desde el norte (Gap Llerg y Els Merlets??). Finalmente decido no alargar más la actividad porque me he comprometido en ir a comer a Barcelona, y desciendo cual sarrio hasta el Collet de Guirió donde cierro el bucle del día, volviendo por la GR de hace dos horas y media hasta el parking de Can Maçana. 

         Una pena largarse de Montserrat, ¡qué lugar geológico más original! Volveremos, trepar-arrastrarse-gusanear-reptar o morir.

2h 45´de diversión.

Un nuevo vistazo en la aproximación en coche al Cavall Bernat.

El Monolito Rey de Montserrat.

...

Coll de Migdia, un paso entre Atalayas en el Sector Els Ecos.

Amarillos y Verdes de Montserrat.

"Umm...¿Travesía de los Frailes Encantados? Vamos para allá!!

Tramo vertical con Grapas sobre Coll de Port.
La Monja.

Media docena de pasos equipados con cuerdas fijas antes de aterrizar en Portell Estret.





Refugi Vincenç Barbé.

Cuerda y pasito largo en la Serra de la Portella.

Cima de Gap LLerg (982m)

Mirador sobre las Agulles...


Roca Foradada desde Coll Can de Maçana.
En Abril del año pasado el saltador de salto base Alexander Polli, atravesó a mil por hora esta apertura en la roca montserrasina 

Telarañas en la roca.



Agur Agulles!!

miércoles, 23 de julio de 2014

Montserrat, el Reino de los Pênes.

Cavall Bernat  y la Paret dels Diables.
Ya sé que suena bruto, ya sé que algunos somos muy brutos, pero lo cierto es que a veces algunos nos referimos a aquellas agujas en la montaña que carecen de cima afilada, con la grosera denominación de "penes" (miembro viril masculino), para hacernos los rústicos y graciosos, sin embargo bien es cierto que en el Pirineo Francés hay nombres de montañas abruptas y rocosas con el nombre de "Pêne", y yo pensaba, ¿significará peña? Porque ejemplos los hay a patadas, como el Pêne d´Udapet del valle de Aspe, Pêne Blanque de Troumouse, o el afilado y famoso Pêne Sarriere sobre la estación de esquí de Gourette, y si buscas en un diccionario de francés-español te dirá que significa pestillo, o tornillo (este me gusta más). Es decir que el Tornillo de Riglos, si estuviera en Francia sería un "Pêne" como una catedral. Y si el tema principal de este Post son los Pênes no hay lugar más increíble en la Península Ibérica, que el Macizo de Montserrat.

       Conozco Montserrat porque tengo familia en Barcelona, y ya sé lo que es trepar por la Ferrata Teresina o caminar desde el Santuario hasta Sant Jeroni, y estos días pasados decidí enseñar este macro templo de "Pênes" a Ainara, que no lo conocía, ascendiendo a Miranda de Santa Magdalena (1132m), desde el Famoso Santuario. Esta montaña, como su nombre en catalán indica, es un Mirador de primer orden, fácil de hollar por el senderito que serpentea entre los "Pênes" de esta parte de Montserrat, llamados Gorros o Gorras. El más espectacular de ellos y que tiene una cruz en su cima es el Gorro Frigi (1152m), ¿el nombre tiene que ver con la caperuza que se cubren los pitufos y que supuestamente es de origen turco?

         La ascensión que realizamos es una de las más clásicas del macizo y muchos turistas aprovechan el Funicular de Sant Joan para acercarse hasta casi la base y solo remontar 160 metros de desnivel, ¡pero qué 160 metros! Nosotros ascendemos a pie desde el Monasterio, subiendo por el Camí de San Miquel y pasando por la ya dicha estación  del funicular en Pla de les Tarántules. El lugar está repleto de ermitas, y no es de extrañar, Montserrat desde la llanura catalana parece un olimpo de los dioses, así que además de "Pênes" hay un montón de templos religiosos. Nosotros pasaremos por la puerta de cinco de ellas entre la subida y la bajada. También nos cruzaremos con infinidad de turistas en sandalias medio trepando por las vertiginosas escaleras de Sant Joan o en el tramito final, abundando los de origen ruso (charlaremos con una familia de Siberia torrada al sol). Desde la cima nos deleitaremos con una de esas panorámicas para el recuerdo. ¡Cuantos "Penes" con nombre de Gorro sobre el Santuario! Y al otro lado del valle destacan otros con nombres como el Elefante, la Momia o la Preñada. Al fondo destaca el punto elevado del macizo, que es Sant Jeroni (1237m), y sabemos que a su derecha debe encontrarse el Cavall Bernat, el súper-pêne más famoso de este lugar con nombre de caballo del medievo...

          "Ainara fíjate en las curiosas torres que hay en el Montserrat Occidental, sobre el Collado de Can Maçana. Fíjate qué forma fálica tienen... ¡Si parecen capullos!", "Hay chico, no seas cochino!!"

3 horas de marcha tranquila y 500m+

Monasterio de Montserrat desde el Valle.

Monasterio de Montserrat, un lugar turístico.

La Prenyada, el Elefenat y la Momia.

Escalada en la Gorra Marinera.

Escaleras de Jacob.

Hacia Santa Magdalena.

Senderos empinados y senderistas en sandalias.

Entre cortados de Montserrat.

Ermita de Santa Magdalena.

En la base de la Magdalena inferior.

La Momia, en su cima uno ha de sentirse el Rey del Mundo.

La Prenyada.

Monasterio desde las alturas.

Escaladores sobre Miranda Xica.

Runners por la vía normal a la Gorra Frígia.

Cima de la Miranda de Santa Magdalena.

Escaleras de descenso entre Gorra Marinera y Magdalena inferior.

Atropa Belladona.

Monasterio de Montserrat.

La casa de la patrona de Cataluña.

¿Y tú qué miras?