martes, 21 de octubre de 2014

La Cueva de Arpea.

La Cueva de Arpea.
Si tuviésemos que elegir un rincón en los pastizales de Irati para recomendar a unos amigos o familiares nuestros que vinieran a visitarnos desde muy lejos, quizá muchos elegirían Arpea, su cueva, y el valle angosto y verde donde se asienta este abrigo rocoso, uno de nuestros rincones más bellos. La pena, nuestra pena, y lo digo un poco de coña, es que no se encuentre en territorio aezkoano por 105 metros... ¿moveremos algún día, y sin que se den cuenta los vecinos de Iparralde, el mojón fronterizo 218?

          Quien quiera acercarse a Arpea, la manera más sencilla consiste en llegar al lugar en coche desde el cruce de pistas fronterizo de Idopil (mojón 212), al cual se puede llegar desde Orbaizeta a través del Collado de Azpegi, o desde Donibane Garazi por el pueblecito de Esterenzubi. Desde Idopil, un carretil recientemente arreglado de 3 kilómetros desciende 150 metros de desnivel acongojantes si tienes vértigo, hasta la explanada última donde se levanta una chabola de pastores. Una vez aquí bastará con seguir a pie el senderito de 500 metros de recorrido a lo largo de una media ladera, donde hay un espino solitario que vive en asociación con una planta trepadora conocida como nueza negra, ¡ojo al cortado de la izquierda! El sendero baja hasta el cayolar de Arpea donde hay dos chabolas pastoriles muy bonitas y cruza el arroyo antes de dirigirse al porche de la Cueva de Arpea. Arpea es un abrigo formado en la vertiente occidental del pico Errozate y rematado por varios pliegues preciosos de tipo flysch. Su profundidad no es mucha, quizá 15-20 metros, y ha servido y sirve como refugio de ganado, lo cual no impide que muchos curiosos y turistas se adentren en ella para observar in situ qué encierra esa portalada natural tan curiosa. Lógicamente las leyendas y los mitos alrededor de ésta y otras cuevas de la zona son muchos. ¿Será Arpea morada de la diosa Mari? ¿Ha servido de vivienda a personajes como Basajaun, Basandere o el Olentzero? ¿En ella se han hecho akelarres? ¿El esqueleto de Blanca de Navarra parte en tétrica procesión desde esta cavidad de Irati los días de mal tiempo?

          A muchos de quienes se acercan a Arpea les llama la atención sobremanera el valle donde se asienta. Entre las moles de roca y pasto de Errozate y Saiarri se abre el valle de las Sorces de la Nive, es decir, el valle cuyos arroyos y fuentes dan origen al río Nive, o Errobi en euskera. Este río importante cruza Iparralde en dirección NO cruzando localidades como Donibane Garazi, Bidarrai o Cambo hasta desembocar en el río Adour en las mismas calles de Baiona... Hace casi quince años, el 10 de Febrero de 2000, ocurrió en este valle, a escasos metros de la Cueva de Arpea, un hecho trágico como fue el accidente producido por un desbroce a fuego que practican habitualmente los franceses en invierno para la regeneración del pasto y que atrapó a un grupo de jubilados franceses mientras descendían del Collado de Errozate. En aquel accidente fallecieron cinco senderistas y varios resultaron heridos cuando huían de las llamas. Como testigo mudo de lo ocurrido, podemos encontrar valle abajo desde la Cueva, una placa homenaje a los que encontraron la muerte en este rincón del Pirineo.


Pico de Ori de fondo, crestas de Ahuzbide en medio y loma herbosa entre Mendizar y Errozate en primer término.

Errozate y su estampa preciosa de su cara oeste.

Pasto coloreado al atardecer y la luz oblicua del otoño.

Paisajes que enamoran.

Sendero de acceso a la cueva.

Loma entre Errozate y Mendizar.

El abrigo de Arpea....

Petirrojo...

Valle de las Sources de la Nive.

Placa del Accidente de 2000.

500 metros de sendero.

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