jueves, 18 de septiembre de 2014

Sima de Lezegalde

Sima de 13 metros.

La Aventura la puedes encontrar a la Puerta de Casa, solo hace falta buscar y encontrarla. Un caso que me llama muchísimo la atención es el Mundo de las Cuevas, si te internas en ellas descubrirás un universo paralelo debajo de aquello que conoces, solo hace falta escudriñar tu entorno y dar con esa entrada al Mundo Subterráneo que pueda colmar tus deseos de Aventura. En Iribas, a escasa media hora larga desde Pamplona, hay uno de esos rincones ubérrimos, repleto de verdosidad y con un cono invertido de derrumbes que, si lo destrepas o lo rapelas, te llevará a la oscuridad húmeda y misteriosa del interior de nuestro planeta. 

          La Sima de Lezegalde es un referente en la Sierra de Aralar. Cuando el río Larraun, que nace en Aitzarrateta, baja muy crecido por la lluvia y/o el deshielo y sus aguas no caben por el Sumidero de Ertzilla, el sobrante de agua continúa valle abajo hasta la Sima de Lezegalde, la cual traga todo ese agua para devolverla junto a la que ya se introdujo en el interior de la sierra en Ertzilla, antes de salir definitivamente al exterior por el Nacedero de Basakaitz. Por eso en su interior se pueden ver ramas y troncos aquí y allí, sobre el suelo de las galerías o salas, o empotradas en rincones altos... En su recorrido hasta el Lago final que se sifona hay dos obstáculos verticales; un Murito Pequeño, y el "Rápel del Balcón". Los finales de las cuevas en las que no se puede hacer travesía o ruta circular, son las particulares "cimas" de estos complejos subterráneos. Imposible olvidarse del Lago Subterráneo de Lezegalde y del silencio de su oscuridad... imposible olvidarse de "esas otras cimas", como la Galería de salientes alargados de Noriturri, los lagos de Akuandi y Cristinos, el rincón de Gourgs de Arleze, o los estrechos de Benasa.... Volveremos, la profundidad es adictiva.

Sima protegida por un muro.

Asier inspecciona su acceso.

Rapelando para llegar a su entrada.

Foto testimonial.

Autorretratos al borde de lo negro.

Algún pasito de techo bajo.



Destrepe que rapelamos custodiados por importantes estañagmitas.

Habitantes de las profundidades.

Como niños.

Formaciones fálicas...

Medusas....

Gourgs pequeños.

Gourgs secos grandes.

El Rápel del Balcón.

En la oscuridad nos espera el Lago de Lezegalde.

Aguas frías y verdosas...

De vuelta hacia la luz.

Madera muerta y hongos que crecen en la oscuridad.

De nuevo en la entrada.

Asier.



Verde del exterior.

2 comentarios:

  1. ¿Hay murciélagos en esas cuevas? ¿Hace frío? ¡¡Qué guapo es el mundo subterráneo!! Buenas fotos, como siempre.

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  2. En Lezegalde no vimos murciélagos, lo cual no significa que no haya.... sin embargo es probable que no sea una cueva idónea para que estas especies de mamíferos se desarrollen al tratarse de un gran sumidero, con avenidas de agua y demás... Respecto al frío, hace un poquito jeje pero no mucho. Un dato: en la Piedra san Martín la tª suele ser de 6 grados centígrados más-menos.En Lezegalde sería de 10 grados o así.

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