jueves, 2 de enero de 2014

Patagonia, Tierra del Fuego y No tan Buenos Aires 2009

Pingüinos de magallanes en Punta Tombo.

Cruzar el charco siempre es súper, un montón de horas embutido en un avión para aterrizar en otro continente, horas y horas viendo el océano y las alas del aparato, y nubes, y Sol, y luces, se trata de algo mágico. En 2010 quise darle la vuelta a Patagonia a mi aire, sin agobios y en autobús, fueron 6 días sobre colectivos sumando todos los traslados, visité todo lo que había que visitar y por supuesto subí a algunas cumbres. Cerro Guanaco y Cerro Roy en Tierra del fuego, el Trek de las Torres del paine, Cerro Catedral Sur y Cerro Princesa, Volcanes de Villarrica y Lanin, todos ellos forman parte de mí, difícil decir que no.

          Y....¡Qué voy a decir de Buenos Aires que no se haya dicho ya! La capital de Argentina sirve de puerta para muchos que se internan en Patagonia o en los Andes. Se trata de una urbe de casi 13 millones de habitantes, una de las 20 más grandes del mundo, la segunda mayor del Hemisferio Sur, y forma en la orilla sur del Río de la Plata un ecosistema de asfalto y ladrillo donde convergen cultura, deporte y la idiosincrasia argentinas. Algunos dicen que su nombre tiene su origen en la planicie donde se asienta y por donde corre el viento a sus anchas, limpiando la atmósfera y haciéndonos llegar a los pulmones buenos aires... Sin embargo parece ser que el origen de su nombre tiene que ver con una virgen, la virgen del buen aire, o virgen de los navegantes, y la devoción de quienes fundaron este lugar en el siglo XVI, poniendo de nombre al asentamiento "Puerto de Nuestra Señora  Santa María del Buen Aire".

           Buenos Aires me recibió muy bien a finales del año 2009 y viví entre sus calles el paso de un año a otro. Me llamaron la atención los indigentes que vivían en los parques, la basura que corría a sus anchas por muchas de sus calles, vi a gente pegarse la mañana del 1 de Enero, y saboreé super-a gusto esa relativa anarquía de la cual carecemos en Europa. A parte tiene monumentos y calles preciosas, y el tango, el fútbol y todo eso. Entonces probé de la inseguridad ciudadana de la que tiene fama, el día que volvía a casa tras darle la vuelta a Patagonia. En el cruce de avenidas Belgrano y 9 de Julio y cargado de los souvenirs de última hora, tuve un encontronazo en un paso de peatones. Un coche apareció de la nada a toda velocidad y casi nos atropella a mí y a una chica que caminaba delante de mí. Automáticamente levanté un brazo como muestra de reproche y dije algo así como "Mira por dónde vas", ni siquiera me acordé de su familia. Lo que no sabía, mientras caminaba por la acera de la 9 de Julio, una de las avenidas más grande del Mundo, era que el conductor detuvo su auto, se bajó y me atacó por la espalda... Sentí en mi nuca como si una farola me hubiera caído encima, me levanté del suelo y me encontré a una persona que me gritaba "tocaste mi auto" (???). Antes de verle la cara me lanzó un puñetazo que hizo crujir mi cara, y de nuevo besé el suelo. Al final, el tipo hizo amago de coger mi mochila,  pero salió cagando leches cuando comprobó que un policía venía de lejos. Una mujer que dijo ser enfermera me vio la hemorragia de la nariz mientras me hacía echar la cabeza hacia atrás. El poli me dijo que mi agresor había aprovechado que le levanté el brazo para tener una escusa para golpearme e intentar robarme. Un dependiente muy amable, testigo de la agresión me dejó lavarme en el lavabo de su tienda. Y eso fue todo. Después vino una ambulancia, me hicieron sentar en un taburete suelto dentro de la misma, me llevaron a un hospital donde había enfermos de dengue en los pasillos y policías con gente esposada y herida a golpes a su resguardo, y me hicieron una placa de rayos en una habitación sin puerta ni aislamiento contra las radiaciones... Un cirujano plástico argentino me dijo que tenía la nariz rota. A la salida cogí mi primer taxi desde que pisara Argentina unas semanas atrás y me piré al aeropuerto como alma que lleva el diablo. Obviamente, ese día tuve miedo y una especie de paranoia persecutoria transitoria, pero en el avión y con el efecto de los analgésicos se me pasó todo y hablando con un belga que viajaba medio-borracho de lo guay que es Argentina, ya tenía ganas de volver al país sudamericano.

Cima Cerro Roy-Tierra del fuego

Cerro Guanaco- Tierra del fuego

Punta Arenas


Torres del Paine

Calafate

Glaciar Perito moreno


El Chalten

Ruta 40

Cerro Catedral



Bariloche

Lago Villarrica

Volcán Villarrica

Cráter Volcán villarrica


Cerro Tronador

Fitz Roy


Cima Volcán Lanin

Buenos Aires

Volcán villarrica

Volcán Lanin





Plaza Primero de Mayo.
Ex-combatientes de la Guerra de las Malvinas plantados desde el año 2008 exigiendo su reconocimiento como "Veteranos de Guerra"

Rascacielos en el Hemisferio Sur.

En el cruce de la Avenida Corrientes con la 9 de Julio se levanta El Obelisco de Buenos Aires, construido en 1936.

Árboles ciclópeos en el Parque de San Martin.

El Congreso.

El Mausoleo de Eva Perón.

Caminito en La Boca.

La Bombonera, el estadio del Boca.

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