jueves, 23 de enero de 2014

La Cueva de Benasa

La Cueva de Benasa o de los Moros, fue utilizada en la Edad de Bronce como cueva funeraria. De ella se extrajeron cientos de calaveras y cerámica. Algunas de estas calaveras están expuesta en un Museo de Toulouse.


-¿Por ese agujerillo hay que pasar?
-Echa un vistazo a ver...
-Si. Es por aquí, se ven pisadas y rastros de carburo.
-Habrá que escarbar en la tierra para que pasemos. Va a ser como un parto.
-Pau, lo que tengo miedo es que me quede atascado y se me salga el hombro, que lo tengo muy sensible desde aquel accidente de barranquismo. Además no he hecho deporte desde hace tiempo y he echado barriga y cara-patata.
-Es curioso, se trata de una cueva fácil a donde vienen las secciones infantiles de algunos grupos de espeleología. Los putos enanos se la tienen que gozar por estos agujerillos, pero si eres grueso...
-Menos mal que no somos gordos todavía.
-Me pareció leer en internet que alguno de 90 kilos, o casi tres cifras, no pasó por aquí, y media vuelta. Lo que está claro es que no son gateras, en ellas se puede gatear.
-¡Ya estoy casi en el otro lado Pau! ¡Engancha las mochilas a mi pie!


Foz de Benasa, Reserva Natural poco conocida.

Entrada a la cueva.

De regreso al exterior sufriremos un encontronazo con una manada de murciélagos revoloteando en la entrada de la cueva. La mayoría de los murciélagos descansan durante el día y cazan por la noche.

Experimentos de exposición fotográfica. ¿Los espíritus de esta cueva sepulcral? 

Parece que es por aquí.

A gusto.

Hay dos estrechamientos muy interesantes. 

Gourgs del final, a 450 metros de la entrada.

Más experimentos.

Sudados, llenos de arena y felices.

Vuelta al coche de noche.

Topo del Catálogo Espeleológico de Navarra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario