lunes, 4 de noviembre de 2013

Literatura de viajes y montaña.




Según algunos autores, la Motivación es un estado interno que activa, dirige y mantiene nuestra conducta, la cual puede enfocarse, entre otras ejemplos, hacia el arte, e influir en la capacidad de creación, también actúa sobre los deportistas y la manera de estimularse para llegar a unos objetivos, y obviamente toma mucha relevancia a la hora de hacer esas cosas elementales de la vida, como son el trabajar, subsistir, mantener a una familia, o salir de marcha con los colegas para intentar ligar en una sala de baile atestada de hombres y mujeres, en el mejor de los casos. Necesitamos estar motivados para hacer algunas cosas, porque hacerlas sin motivación puede autodestruirnos. Hacer algo porque sí o porque lo hace todo el mundo es entristecedor y no nos llena nada, lógicamente hay necesidades obligatorias, pero hay otras que no lo son tanto o son relativas, como son las de placer, las de lujo, o las de satisfacción del ego, y en mayor o menor medida hay que satisfacer estas necesidades.  

           El deporte en la naturaleza cubre varias necesidades; estamos en contacto con el medio de donde nunca debimos pirarnos, ejercitamos extremidades y órganos que pueden quedar aletargados si no se les da uso,  en algunos casos llenaremos nuestro ego y en otros nos sentiremos plenamente realizados si somos inquietos y curiosos y descubrimos, desde las atalayas de los montes y en los bosques de los valles, respuestas a muchas de nuestras preguntas. Y para salir ahí afuera hace falta Motivación, y para motivarnos, es decir "entonarnos", necesitamos metas y estímulos.

           Uno de los estímulos más increíbles que posee el ser humano es el de la palabra. Con ella y un uso imaginativo y adecuado de la misma, podemos motivar a otros y podemos motivarnos a nosotros mismos. Desde una emisora de radio hasta las líneas de un blog del montón, como este que lees, pasando por los programas de la tele (cuidado, los programas del corazón desmotivan), las columnas de opinión de los periódicos, la charleta de un "couch", o la literatura más salvaje hacen uso de la palabra. Muchas veces, cuando la "hormona de la motivación" ha descendido en mi organismo, la literatura acerca de viajes y montaña me ha motivado para hacer precisamente eso; viajar y "montañantear". Siempre ha sido un estímulo enorme.

A continuación, varios de los libros que alguna vez me dejaron huella y que descansan en mis estanterías. En ocasiones mola quitarles el polvo, y rememorar una lectura del pasado súper-motivante. Hay novelas viscerales norteamericanas, testimonios británicos al más puro estilo "trainspotting", hay obras de arte en castellano, viajes en bicicleta de lo más surrealista, hay descripciones enternecedoras, pasajes literarios que narran accidentes y muertes, hay novelas de amor y porno, y hasta hay sitio para cositas tan sensibles como "Bájame una estrella" o " Viaje a Pie". 

       Que aproveche.


"Totem Pole" de Paul Pritchard (Barrabes 2001)
Paul sufrió un accidente brutal que le dejó un agujero del tamaño de una naranja en la cabeza, mientras escalaba en Australia. Esta joya ganadora del prestigioso "Boardman-Tasker", nos narra la recuperación de una persona que dejó de serla en un accidente muy grave. Banda sonora a cargo de Led Zeppelin, y paisajes alucinantes en Kinabalu, Australia o Gales.



"Este Juego de Fantasmas" de Joe Simpson (Desnivel 1995)
Joe Simpson se hizo famoso por el best-seller "Tocando el Vacío" (1989), un testimonio sobrecogedor de cómo alguien corta la cuerda que le une a su compañero en una situación límite en la alta montaña. Sin embargo su siguiente trabajo, "Este Juego de Fantasmas" voló la cabeza de muchos lectores más si cabe. Una autobiografía tan cruda que quita el hipo. Me quedo con su aventura en el Macizo del Mont Blanc, tras bajar cientos de metros de desnivel en mitad de una avalancha, y sucumbir ante el perfume de una de sus rescatadoras.


"Hacia Rutas Salvajes" de Jon Krakauer (Zetabolsillo 2008)
Un clásico entre su género, la historia de un inadaptado, ensoñador y risueño muchacho estadounidense, que desapareció de su círculo de amigos y familiares para viajar de manera salvaje por toda Norteamérica. Y Jon Krakauer es un genio de la escritura. La adaptación a la gran pantalla que hizo Sean Penn sobre este obra no es ni la mitad de la mitad de buena. 



"Gary Hemming" de Mirella Tenderini (Desnivel 1993)
Gary Hemming fue un escalador estadounidense muy conocido que "deambuló" por Europa a mediados de los años sesenta. Se hizo célebre por el rescate que protagonizó en el Dru en 1966, salvando la vida a dos alpinistas alemanes, atascados en su cara oeste. Cuentan que él y su equipo llegaron a la repisa donde les esperaban los accidentados algunos minutos antes que el equipo de rescate francés, a los que dijo algo así como "Alto, son míos"


"Freney 1961" de Marco A. Ferrari. (Desnivel 1998)
En verano de 1961, el gran alpinista Walter Bonatti y su equipo de alpinistas italianos, coincidieron con un grupo de cuatro franceses en la escalada del virgen Espolón del Freney, en la cara sur del Mont Blanc. Un frente frío y muy activo atrapó al grupo de siete escaladores mientras ascendían por esta línea preciosa de nieve y roca. Solo sobrevivieron tres, entre ellos Walter Bonatti.


"127 Horas" de Aron Ralston (Indicioseditores 2011)
Aron Ralston era un avezado alpinista cuando descendiendo un barranco de Utah en Blue John Canyon, un bloque de  roca de la que destrepaba se movió atrapando su antebrazo derecho contra la pared del barranco. Como no había contado a nadie a donde se dirigía, se vio atrapado durante más de cinco días. Antes de sucumbir a la deshidratación y al cansancio, logró amputarse con la navaja multiusos que llevaba, el brazo que lo mantenía "agarrado" al mundo de los muertos. La versión original de su testimonio se titula "Entre la espada y la pared"

 

"Besa o Mata" de Mark Twight (Desnivel 2002)
Punk, anfetaminas y deporte extremo en 280 páginas de adrenalina. De nuevo un autor estadounidense de prosa cruda y rápida. Cuando a finales de los ochenta y principios de los noventa "robó" a los franceses las líneas de hielo más difíciles y estéticas sobre Chamonix, se ganó el odio de unos y la admiración de otros. Todo un profeta de eso de "escalar ligero".


"El Espíritu de la Roca" de Ron Kauk (Desnivel 2004)
Un testimonio poético y filosófico sobre lo que significa trepar y escalar sobre el granito de Yosemite, por uno de los mejores escaladores del mundo de los ochenta y noventa.


"Free Solo" de Alex Huber (Desnivel 2011)
Este libro supone un repaso a la historia de la escalada sin cuerda, desde los pioneros hace muchas décadas, hasta los solos actuales de gente como Alex Honnold o él mismo. Alex Huber es uno de los más completos alpinistas de toda la historia, siendo destacado deportista en escalada deportiva, escalada en hielo, alpinismo extremo, Highline, Psicoblog y obviamente en escalada en solitario sin elementos activos de seguridad. Sus ascensos sin cuerda a los Mallos de Riglos o a las Tres Cimas di Lavaredo, no son recomendables para ver en HD por personas con vértigo o muy impresionables. Por cierto, el escalador bávaro es recordman mundial de escalada sin cuerda, 8b+...


"Una Historia en Bicicleta" de Ron McLarty (Puntodelectura 2006)
Stephen King dijo de esta novela que era la mejor que se había escrito en todo el 2005. En ella, el autor narra el viaje en bicicleta de un tipo de 126 kilos por todos los Estados Unidos, al estilo Forrest Gump cuando se echa a correr por los valles y montañas del país americano, tras sufrir la pérdida de sus padres en un accidente de tráfico. Gran novela, muy-muy-muy recomendable.


"Cima y Castigo" de Pierre Charmoz (Desnivel 2002)
Una rareza en esto de la Literatura de Montaña, ¿o se trata de Literatura erótica? "Cima y Castigo" es una novela erótico-policiaca que tiene por decorado las faldas del Macizo del Mont Blanc. En su portada ya avisa; para mayores de 18 años. Describe con ligereza e imaginación una docena de actos sexuales en la montaña, doce por lo menos. Una joya para los más cachondos. De la versión en castellano, solo decir que falla un poquito la traducción.


"Correr o Morir" de Kilian Jornet (Nowbooks 2011)
El mejor corredor de montaña del Mundo y de la historia, bebe de influencias literarias y deportivas como Mark twight, Bruno Brunod o Stephane Brosse, y eso se nota. El Manifiesto con el que abre este libro es un  claro ejemplo de ello; Corre o muere, Besa o Mata, Blanco o Negro... No puede haber medias tintas si lo que quieres es subir y bajar a toda velocidad las montañas del planeta. Vive deprisa y serás feliz.


"Las Luces del Gran Norte" de Carlos Gel (Davinci 2007)
Carles Gel es un Guía de Alta Montaña catalán amante de las expediciones polares entre otras disciplinas. Con "Las luces del Gran Norte" nos zambullimos en un mar de palabras preciosas acerca de ese tipo de expediciones por encima del Círculo Polar Ártico. Interesantes historias invernales y muy frías sobre Laponia, el Mar Báltico o Alaska.



"Bajo los Cielos de Asia" de Iñaki Ochoa de Olza (Diario de Navarra 2008)
El gran montañero navarro Iñaki Ochoa de Olza escribió este libro, donde plasma historias y sensaciones propias relacionadas con su vida como himalayista, antes de encontrar la muerte en la cara sur del Annapurna en aquella fatídica primavera de 2008. Por aquella época, ya lo dijo en uno de esos artículos que escribía en Diario de Navarra; no encontraba a nadie que quisiera publicar su autobiografía. Tras su fallecimiento su voluntad se hizo realidad.



"¡Qué bonito son los Pirineos!" de Hipólito Maeso (Innominada 2001)
De buenas a primeras, un libro narrando las aventuras y desventuras de un coleccionista de tresmiles subiendo y bajando tresmiles durante 34 días y capítulos, puede no parecer muy atractivo para un lector normal y corriente. Sin embargo, Hipólito hace divertido y atractivo lo que cualquier otro no podría. Una joya de la literatura pirenaica, un "diario de a bordo" espléndido.


"Cita con la cumbre" de Juanjo San Sebastián. (Temasdehoy 2000)
Una obra maestra de la narrativa montañera en castellano. El éxito de la Expedición de "Al Filo de lo Imposible" de 1994 al K2, al colocar a dos hombres en su cima, se vio empañado por el fallecimiento de Atxo Apellániz en el descenso. Esta obra relata aquellos momentos angustiosos. Muchos lloraron y llorarán con algunas de sus líneas...



"Kilómetros de Sonrisas" de Álvaro Neil (Autoedición 2004)
Un tipo de Asturias deja su trabajo de oficina, y se dedica a recorrer el Mundo en bicicleta mientras hace felices a los niños haciendo actuaciones de payaso. Entre 2001 y 2003 surcó Sudamérica, después le dio la vuelta a África, y ahora quiere terminar de dar la Vuelta al Mundo. Ahora lo podemos encontrar en Centroamérica. Recientemente, en el programa "Españoles por el Mundo" de TVE, dijo que volvería a su casa en España para el año 2017, y tal como están las cosas lo mismo retrasa el aterrizaje.


"Final de novela en Patagonia" de Mempo Giardianelli (Puntodelectura2001)
Prosa argentina y cantarina para en relato de viajes ganador de varios premios internacionales. Patagonia da mucho juego, y más si eres argentino.



"La Conquista del Pirineo" de Marcos Feliu (Sua 1999)
Al hermano de Marcos Feliu, Juan Mari, no le gusta el término "conquistar", quizá sea una palabra algo fea para referirse a las montañas, sin embargo Marcos le dio otra clase de significado más poético y metafísico, ¿se refería a que el Pirineo conquistó el corazón de sus exploradores?


"El Monstruo de Artouste" de Alberto Martínez Embid (Desnivel 2005)
Con esta novela histórica el periodista y montañero aragonés Alberto Martínez de Embid ganó la séptima edición del Premio Desnivel sobre Literatura de Montaña y Aventura de 2005. Leyéndola, uno puede encontrarse a José Antonio Labordeta hablando en la introducción, de la fascinación que producen algunas de las cumbres del Pirineo Occidental, cimas de montañas agrestes y con mucha personalidad, poseedoras en sus faldas de bosques y gargantas profundas y salvajes, morada ideal para monstruos de otras épocas.


"Cuatro Viajes a los Andes" de Edu G. Brocal (Autoedición 2002)
Un libro autoeditado y humilde narrando en primera persona las aventurillas de un mochilero por Latinoamérica. Quizá no se trate de una obra muy famosa, ni posea una literatura atrayente para los más quisquillosos de la crítica literaria, pero son su amenidad y su entusiasmo lo que engancharon a más de un lector para hacerse con sus servicios literarios. Su anterior obra autoeditada, "Un paseo por los Pirineos", forma parte para los mas frikis, de ese universo llamado Pirineos.



"Las Cumbres del Alma" de Ramón Olasagasti (Sua 2007)
Niebla, huellas en la nieve, la silueta de un montañero ante una pared de hielo y una edelweiss dibujada. Así es la portada de un libro escrito con sentimiento, un libro que explica la vida de aquellos alpinistas vascos que fallecieron en las montañas del Mundo alguna vez. Fotos y prosa para encogerse y pensar en profundidad acerca de la vida.


"La lluvia amarilla" de Julio Llamazares (Booket 1997)
Un clásico de la Literatura Rural y Costumbrista. Un pueblo del Sobrepuerto llamado Ainielle se deshabita, y solo queda un habitante que poco a poco va perdiendo la cordura. Salvaje y estremecedor a la vez, después de su lectura muchos ya no verán a los despoblados de la montaña de la misma manera.


"Viaje a pie" de Julio Villar (Juventud 1986)
Julio Villar pasó de escalar en las montañas, a dar la vuelta al Mundo en un velero chiquitito tras un accidente en la Arista Peuterey en Alpes. Después escribiría esa maravilla llamada "¡Eh, Petrel! plasmando esos cuatro años de vagabundeo entre islas y continentes. En "Viaje a pie" nos detalla con poesía y garabatos sencillos y preciosos, la travesía que hizo alguna vez de la base del Pirineo, de manera tranquila y sosegada, desde la costa vasca hasta la costa catalana.


"Bájame una estrella" de Miriam García Pascual. (Desnivel 1992)
¿Qué se puede decir cuando ante ti hay un texto tan bien escrito y tan sencillo, construido por una escaladora interesante y sensible de Tafalla, que sabes que murió en un accidente de montaña en el Himalaya? 


5 comentarios:

  1. ¡¡Cuántos libros!! ¡¡Cuántas historias y aventuras por leer y por vivir!! Alguien dijo que aún cuando pudiera leer cuatro libros ¡¡o cien!! cada día de su vida hasta su muerte, no podría leer más que una pequeña parte de los miles de títulos que se escriben y se editan. Pero cuando nos gusta un tema siempre es bueno que nos apunten títulos interesantes. ¡¡Gracias!!

    Dos cosas: Ainielle se levanta en la comarca del Serrablo y no la del Sobrarbe, cuya capital es Ainsa. Yo también me confundo cuando quiero hablar de una u otra comarca, je,je... Y la otra es que leyendo tu post he recordado un libro que me dejaron y leí hace más de 20 años: Viaje a la Sierra de Guara, de Daniel Bidaurreta. Es muy sencillo y muy bonito, su autor nos relata eso, su viaje con unos amigos a la sierra de Guara cuando era un chaval. Nos lo cuenta un poco como nosotros contamos nuestras aventuras en estos blogs -bueno, mucho mejor claro-. Si no lo has leído, búscalo y verás cómo disfrutas y te entran unas ganas enormes de ir a Rodellar y perderte por el Barranco de Mascún... o de nadar en las frías aguas del Alcanadre, allá en el barranco de la Peonera, en la fuente de Tamara. Yo ahora que me acordado voy a buscarlo ya mismo.

    ¡¡Un abrazo!!

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  2. Ni Sobrarbe ni Serrablo, quería decir SOBREPUERTO!!! jaja

    Por otro lado decirte cansamontañas que a Daniel Bidaurreta si que le he leído algo sobre Guara, y es en un capítulo de su libro "Hombres,Paisajes y Montañas"

    Un abrazo!

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  3. Hace unos años fui en busca de Julio y no le encontré, pero estuve sentado en la puerta de su cabaña, que ya es bastante. Lo compartí en su día en este enlace: http://edificioslhd.blogspot.com.es/2009/11/17-la-cabana-de-julio-villar.html
    Sobre la fotografía vintage hay ahora mucho friki en internet. Si te interesa te doy enlaces enlaces.
    Un cordial saludo, vecino.

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  4. Acabo de descubrir tu blog y me he llevado una grata sorpresa. Tocas palos que me interesan: literatura, viajes, montaña... Me lo apunto para visitarlo más veces.

    Te dejo mi nuevo blog por si quieres echar un vistazo:

    http://lamaladeta.blogspot.com.es/

    Un abrazo. Lidia

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  5. Literatura y montaña, la mezcla perfecta! Desde luego me apunto éste blog, el cual no conocía por cierto.

    Cada día descubro nuevos blogs, que sin ser tan conocidos, tienen material de primera.

    Un saludo

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