lunes, 7 de octubre de 2013

La Huella de Camille

Huella de Camille en el Barranco de Inzaga, término de Isaba. ¿El último oso autóctono del Pirineo?
(Christian Pau 2007)
La historia del oso pardo pirenaico llegó a su fin con la muerte y desaparición del oso Camille, hace tres años. Lamentablemente el ser humano nunca estuvo a la altura de las circunstancias, y dejó que una especie tan emblemática y misteriosa como ésta, parte viva de nuestra cordillera, desapareciera de nuestras montañas sin el más mínimo remordimiento por parte de algunos colectivos. Porque así somos los humanos; aquello que molesta o no da beneficios, hay que eliminar. Lo hemos hecho y lo hacemos entre nosotros en diferentes partes del globo, así que con animales el pulso tiembla menos todavía. Porque eliminar al oso pardo del Pirineo, es otro ejemplo más, de la falta de ética de muchos de nuestros congéneres.

        En primavera de 2007 tuve la suerte y la emoción de observar con mis propios ojos varias huellas del famoso plantígrado navarro en el Barranco de Inzaga, cuando hacía prácticas medio-ambientales tras mis estudios de Grado Superior. Camille había cometido uno de sus ataques en la muga entre Isaba y Uztarroz, en el valle de Mintxate, y había matado a dos ovejas y hecho desaparecer a una tercera, y el guarda medio ambiental José Luis Carrica, me acercó hasta el lugar para ver sobre el terreno los rastros del animal, que había venido caminando desde la frontera con Huesca y atravesado el Valle de Belagua. 

         Durante tres meses de mi vida viví una de las experiencias más bonitas que recuerdo, al acompañar a los guardas y celadores del Pirineo Navarro en su trabajo por el monte. Tuve oportunidad de vivir en primera persona algunas actividades y situaciones muy interesantes, como son el seguimiento silvícola de las masas forestales de Irati y Erremendia, los Conteos de la Perdiz Nival en Larra o de conejo en Laza, encuentros con guardas de otras demarcaciones, seguimiento del oso pardo mediante cámaras fotográficas en el monte, o la observación de ataques de buitre leonado a ganado vivo, entre otras cosas. Sin embargo, lo que más ilusión me produjo, fue el avistamiento de aquellas huellas de las manos y pies de Camille sobre el barro de Inzaga.

Guardas de Navarra y Andorra en Borda Chiquín-Ansó.
(Iosu Antón 2007)

Juanjo Otel, guarda apasionado de la fotografía y la naturaleza,y autor de un blog muy chulo.
(Christian Pau 2007)

Jose Luis Carrica y Eusebio Salón en la Sierra de Areta.
(Christian Pau 2007)

Mal tiempo en el Conteo de Perdiz Nival en Larra.
(Christian Pau 2007)
El Oso Camille hizo su primer acto de presencia en su etapa en el Pirineo navarro en 1997. A finales de ese año se observaron rastros del animal en el salvaje Barranco de Urralegi, en Urzainki, cuando se acercó a por bellotas a un robledal. Allí tenía fuerte competencia con jabalíes por la pitanza, así que se subía a tres o cuatro árboles para agitarlos y así comer las bellotas recién caídas  al suelo. Unos meses más tarde cometió su primer "crímen" en un rebaño de Uztarroz en las cercanías del Alto de Laza. Hay que recordar que este oso era original del Valle de Aspe, compañero inseparable de la osa Claude (algunos aseguran que eran hermanos), hasta que unos cazadores la mataron en 1994. En los años ochenta y principios de los noventa, la población de osos pardos se concentraba en el macizo del salvaje Pico Sesques (2606m), entre los valles de Aspe y Ossau, y Camille vagabundeaba por la región occidental acercándose exporadicamente a Navarra, Hecho o Ansó. Pero no es hasta en invierno de 1998 que se instala en nuestras montañas de Navarra, hibernando en el Valle de Roncal, y comenzando a protagonizar escabechinas y ataques a ganado lanar los próximos años.

              Tan numerosos y  fieros fueron sus primeros ataques, que muchos biólogos explicaron que podía presentar trastornos en su conducta, debido al estrés por encontrarse solo. En aquella época, los primeros ataques de buitre a ganado eran portada en nuestra prensa, porque la gestión medio ambiental del buitre leonado era lamentable y muy mal hecha, y por entonces la consejera medioambiental de Navarra, Yolanda Barcina (¿A algunos les suena?), se hizo protagonista de nuestros medios de comunicación por el desastre de los buitres y por los ataques de Camille. Hoy en día, 15 años después, la burgalesa de UPN sigue siendo protagonista por otras gestiones lamentables y muy mal hechas, pero no solo tienen que ver con el Medio Ambiente, sino que también con la economía. En resumidas cuentas, siguen gestionando nuestro mundo un atajo de incompetentes, porque se pueden invertir millones y millones de euros para la construcción de un tren de alta velocidad que no dará ganancias mas que a tres o cuatro, y perdidas al resto, pero no se puede invertir a favor de unas buenas gestiones medio-ambientales. De alguna manera, la crisis que padecemos es producida por todo ésto y más; una crisis ética y de valores siempre arrastra a una económica, luego la solución está en la educación y en la cultura. Por entonces nuestro oso se hizo famoso en la sociedad navarra, y el dibujante de tiras cómicas César Oroz encontró un filón en el entramado surrealista del "Caso Camille", publicando en Diario de Navarra alguno de los chistes más famosos y divertidos de la historia reciente de Navarra.

               Uno de los hechos más trascendentales en la vida de Camille, fue el asesinato con "nocturnidad y alevosía"de Canelle en 2004, la última osa autóctona del Pirineo, en una batida de jabalí  en el término de Urdox. Nuestro plantígrado viajará en época de celo al Valle de Aspe los próximos años sin encontrar hembra alguna, y algunos expertos en úrsidos relacionarían su dermatitis de 2008 con el hecho de no poder reproducirse. 

Foto de presentación de Camille. Unos vecinos de Garde se embolsaron 300.000 pesetas por esta instantánea.
(Navarra.es 1999)

Una de las primeras fotos que se hicieron a Camille por parte del Guarderío de Medio Ambiente de Navarra.
(Navarra.es 2003)


Tiras de César Oroz relacionadas con la dermatitis de 2008, y su muerte en 2010.

Avistamiento de 2009 cuando Camille estaba visiblemente enfermo.
(ElMundo.es)
Camille desaparecería de nuestros bosques y crestas en 2010. Tras varios meses sin rastros de su presencia, ecologistas y técnicos medio-ambientales darían por extinta la especie, tras los últimos avistamientos del ejemplar visiblemente enfermo.... Y a principios de este 2013 conocimos la noticia de que el grupo parlamentario "Nabai" pedía un debate serio sobre la posibilidad de la reintroducción del oso en el Pirineo, preguntándose entre otras cosas porqué habría que renegar de 800.000 euros del plan LIFE-OSO, por el hecho de reintroducir al plantígrado en nuestros montes. Así, supimos que el Gobierno de Navarra había decidido no suscribir el plan LIFE por no contar con el apoyo expreso del Valle de Roncal, lo cual sigue siendo chocante porque existe mejor disponibilidad para el debate, puesto que el oso es un reconocido icono turístico de los valles del Pirineo, y una posible fuente de ingresos. ¿Tan negativo sería introducir algún oso cantábrico (y no de Eslovenia como hasta ahora) y contentar a los ganaderos con indemnizaciones justas, vigilancia con mastines y cerrados eléctricos de seguridad? Y sino ¿porqué se hace una prueba deportiva llamada "Camille Extreme"? ¿porqué se comercializaron peluches con forma de oso como Kamiltxo o el Oso Cuenta-Cuentos? ¿porqué se ha creado un sendero de 104 km llamado "La Senda de Camille"?

            Algunos expertos dicen que la supervivencia del oso traería como consecuencia inmediata la recuperación del oficio de pastor, por ejemplo, porque la conservación de la naturaleza trae empleo y es rentable, por no hablar de las repercusiones en el sector turístico. Hace tiempo que en algunos lugares de África se dieron cuenta de ello; un león vivo genera mucha más riqueza que uno muerto. Pero en el Pirineo chocamos con una corriente ideológica arraigada en los últimos siglos, que considera al oso como a un ser maligno, y asesinarlo forma parte de la tradición de algunas familias. En Francia, hace un siglo, quien cazaba un oso lo exponía por los pueblos y era remunerado. Aquel que mató a Cannelle en 2004, era descendiente de cazadores de osos.

            Hay muchas preguntas por responder. ¿Porqué no se mató a Camille como a aquella osa que se abatió en Garde en octubre de 1989 sin mas miramientos? ¿No se hizo "desaparecer" a Camille por miedo a futuras reintroducciones? ¿Tendrán culpa el millón de euros que han cobrado 34 de los ganaderos de Roncal desde 1998? Cada cual que se construya sus propias respuestas. ¿Si vecinos de Garde le sacaron una fotografía al animal, no se podría haber capturado y eliminado si se quisiera? Porque todo lo relativo al oso, como tantísimas otras cosas, está absolutamente manipulado por unos intereses particulares. Un testimonio muy interesante es el que da Eusebio Salón en el libro "Crónica de un Exterminio" de Eugeni Casanova en su página 129. Según el Guarda Mayor del Guarderío de Ezkaroze los daños y muertes que producen los perros asilvestrados sobre el ganado, son mucho mayores que los producidos por el oso, y esos daños no se indemnizan sino se ha capturado al can. 

             En 2006 se produjo una anécdota muy ilustrativa de la situación. Dos celadores de monte eventuales de Irati, encontraron unas huellas de oso en las cercanías del Embalse de Koixta y el asunto se guardó con el mayor secretismo posible, ante la posibilidad de que Salazar tomara la posición de intentar cobrar indemnizaciones por haber sufrido en su comunal de Irati la visita de un plantígrado. Porque tampoco hace falta haber sufrido un ataque para cobrar, vasta con tener ganado en una zona osera declarada. Es fácil pensar que Camille, en uno de sus campeos de largo recorrido, se acercara a los lodos de Koixta a tomar un baño, al fin y al cabo tan solo hay 4,5 kilómetros en línea recta entre el Alto de Laza, donde produjo ataques, y las hayas orientales de Irati, en Pikatua.

El Oso Cuenta-Cuentos.

Kamiltxo
Kamiltxo.

La Senda de Camille, más de cien kilómetros de sendero entre los Valles de Ansó y Hecho, Somport, Circo de Lescún y Valle de Aspe.
Es curioso que un animal tan relacionado con la cultura y la tradición vasca se haya encontrado tan perseguido, y actualmente extinguido. Los antiguos vascos creían que el hombre descendía del oso (y no del mono), y muchas son las festividades en Navarra o Zuberoa que tienen por protagonista a un oso. Lo podemos ver en Luzaide en Bolantes en la representación de "Atxo ta tupin", el martes de carnavales de Arizkun, o en carnavales de Ituren y Zubieta, donde el "Hartza" va vestido de pieles de oveja. Incluso Ziripot de Lantz se mueve y danza al más puro estilo ursulino.

               Es una pena. El oso pardo del Pirineo desapareció con la muerte de Camille, aunque quedan algunos genes vivos en la figura de "Canelito", el osezno sobreviviente de la desaparecida Canelle, mezcla de oso del Pirineo y de oso esloveno reintroducido. Muchos pensarán que el oso es culpable de muchos males, sin embargo la culpa la tiene quien lo gestiona. Nos gobiernan personas que nos hacen más daño con sus decisiones y gestiones, que un oso solitario y vagabundo que va a morirse más solo que la una, aturdido y loco por no entender el mundo donde vive. Pero los humanos somos así de cobardes, es más fácil cambiar y someter a un animal que a quienes nos gobiernan.

               La huella de Camille que capturé con mi cámara de fotos en aquel 2007, es uno de mis tesoros sobre papel, no tengo ninguna duda. Camille no solo dejó huella sobre el barro movedizo de Inzaga, sino que lo hizo en los corazones de muchos de los navarros. Algunos preferimos esas huellas a las que producen las explotaciones forestales actuales en el monte, o a las cicatrices inútiles que se harán sobre el terreno para el TAV, el cual no va a traer más que endeudamiento y miseria. Tanto lío por un oso solitario que campeaba por esos lugares mágicos entre Aspe, Zuberoa y Navarra.......Maldito dinero. 

Fuentes:
"Crónica de un Exterminio" de Eugeni Casanova
Diario de Navarra.
Diario Gara.
Portal "navarra.es"


4 comentarios:

  1. Muy interesante el post. Un poco de cuidado con las faltas de ortografía y ya perfecto. Y el gazapo: el viñetista de DN se llama CÉSAR Oroz.

    (Propongo que se borre este mensaje una vez corregidos estos aspectos.)

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  2. Muy buen artículo, para la reflexión. Eskerrik asko!

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  3. Ospitalera!!
    Se me metió en la cabeza el nombre del ciclista navarro Juanjo Oroz y no había manera jaja
    Por otro lado ya he corregido alguna errata.
    Gracias!!

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