sábado, 2 de marzo de 2013

Toubkal 2007

Nieve en el Atlas.
El Jbel Toubkal (4167m) es el pico más alto del Atlas y del África Septentrional, sus faldas se encuentran a 65 kilómetros de Marrakech y nosotros nos acercamos en taxi.

              En Marruecos como en otros sitios, funciona el tema de los intermediarios, y nuestro intermediario en la estación de taxis de Marrakech lleva unas gafas de culo de vaso gigantes, pero lo ve todo. Habla algo de castellano y se aprovecha de ello y apalabramos 300 dirhams para el viaje a Imlil, el pueblo del que comenzaremos a caminar hacia nuestra montaña. El taxista solo habla árabe o bereber y le da algo del dinero a nuestro amigo intérprete. Sin embargo vuelve a entrar al taxi cuando ya estamos montados y nos pide 100 DH más para él. Luis, enfadado, le tira unas monedas y nuestro amigo se va para otro lado.

               En Imlil hay que volver a negociar, Marruecos es el país del regateo y la negociación constante. Luis y yo queremos una mula para portear aquello que subiremos al Refugio Nelter, a 3200 metros, aunque ya nos han avisado de que las mulas solo pueden subir hasta 2800 por culpa de la nieve. Finalmente acordamos 130 DH (Al cambio 12 euros), de los cuales 10 serán para el Intermediario, 20 para el Dueño de la mula, y 100 para el mulero.

Rebaño de cabras en el camino de Imlil a Aroumd
Negociación para agenciarse una mula.
Aroumd.
Aldea de Sidi Chamharouch y su piedra sagrada.
             La primera parte de la aproximación al Circo del Toubkal y Refugio Nelter transcurre por lugares habitados preciosos en medio de montañas nevadas. Nos cruzamos con varios escolares que caminan al colegio más cercano, hombres vestidos con largas chilabas, mujeres  que arrastran caballerías o pastores que cuidan de rebaños de cabras. Atravesamos las afueras de la aldea de Aroumd y nos encaminamos a Sidi Chamharouch (2300m), donde tomamos un té y observamos la gran roca blanca sagrada a la que los occidentales no podemos acercarnos. Este santuario es un lugar de peregrinación y ofrendas para los musulmanes.

Porteadores llegando al Refugio Nelter.

Sonrientes y contentos antes de pasar la primera noche en el Circo del Toubkal.
                   A 2800 metros de altitud y como nos habían avisado, las mulas no pueden continuar. Tras dar una propina al mulero y despedirnos de él, nos hacemos con los petates y remontamos los últimos cuatrocientos metros hasta el Refugio Nelter a través de una huella dura y ancha en la nieve. Me impresionan  las personas que viven en el Atlas, viven sin muchas comodidades y son duros y fuertes, viviendo como nuestros antepasados en el Pirineo hasta fechas no tan lejanas.

                  A la mañana siguiente partimos del refugio con idea de encadenar el Toubkal y sus dos cuatromiles satélites, el Toubkal West y el Inmouzzer. Subiremos por el valle de la vía normal (Ikhibi sur) y descenderemos por la cara norte (Ikhibi norte). Para coronar el Toubkal West (4030m) nos desviamos de la vía normal en el collado que lo separa del Jebel Toubkal y hacemos una trepada sencilla. Me impresionan sus vistas hacia el Valle del Lago Ifni, es un lugar plagado de couloirs, precipicios, nieve y hielo verticales. Detrás el misterioso macizo de Siroua, y más allá el Sahara...

La Mole del Toubkal.
Trepada al Toubkal West (4033m)

Cima de Toubkal West, detrás el Toubkal Principal, 150 metros más alto.

Algunos montañeros ya descienden de la cima principal.

Cima del Tobkal (4167m), el Techo del Atlas.
                    Después ascendemos felices al techo del Atlas, nos ha costado 3 horas y media desde el refugio contando la visita al otro cuatromil. La cima del Toubkal (4167m) y su vértice geodésico nos reciben con la mejor de sus postales; el tiempo es muy bueno y los paisajes infinitos y nevados. Ya está hecho, estamos en el Toubkal, al oeste podemos ver el mar, al NE la continuación de la cordillera hacia macizos como Ayachi, o Mgoum, al sur el Anti-Atlas, al Este el Sahara...

                   Tras un buen rato de disfrute y contemplación, decidimos bajar por la vertiente norte y para ello nos enfrentaremos primero con el empinado descenso al Col Noir. Luego visitaremos la cresta del Inmouzzer (4010m), antes de descender a Nelter por el Ikhibi norte y conocer los famosos restos de fuselaje del avión que se estrelló aquí en 1968.

                   En Nelter el alboroto es constante; los responsables del refugio y algunos porteadores montan unas fiestas de miedo, también un grupo de bilbaínos se lo pasan bien. Luis y yo disfrutamos y descansamos con idea de volver a la carga al día siguiente.

Cresta del Inmouzzer y cara norte del Toubkal.

Vista al otro lado del valle, destacan algunos cuatromiles como Afella, Akioud, Clochetons o Biiguinnoussene.

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