lunes, 1 de octubre de 2012

CxM Peña Canciás.

9º Edición de esta Clásica.
Ayer se celebraba la novena edición de la carrera de montaña de Peña Canciás tras un año, el 2011, en el que no se había celebrado. Tras una noche placentera en la furgoneta, Ainara y yo nos acercamos a la plaza de Fiscal para formalizar la inscripción y aquí nos damos cuenta de la poca afluencia de corredores que va a tener la carrera, lo cual es una pena, porque es una carrera preciosa y consolidada con ocho ediciones a sus espaldas,  además el esfuerzo y la atención que ponen los vecinos del pueblo en organizarla es abrumadora; 6 avituallamientos, una camiseta regalo, migas, carne y macarrones, sorteo de regalos, cruz roja, guardia civil de montaña, etc...

        Finalmente somos treinta los que arrancamos veloces por la pista hacia Lardies con el objetivo de Peña Canciás dominando 1300 metros por encima. En este primer tramo el ritmo es alto y dos corredores se escapan hacia adelante, y varios seguimos el ritmo de Vanessa Bataller, una de las mejores corredoras de Aragón. Personalmente siempre he confiado mucho en el ritmo de las chicas en las carreras de montaña, ellas siempre llevan un ritmo equilibrado y son inteligentes a la hora de gestionar las fuerzas. Después de unos kilómetros la pista comienza a desdibujarse y pasará a convertirse en un sendero, tras una cascada un voluntario nos avisa de que pronto comenzará lo duro (traducido: os toca andar). En terreno así me animo mucho, en cuanto hay que poner las manos encima de las rodillas y hay que echarse a andar subo a gusto y pronto dejo atrás a Vanessa y a otros corredores. En el segundo avituallamiento le cojo a Javier Sanagustin (primer veterano) y juntos enfilamos unos tramos llanos debajo de las peñas hasta el gran repecho hacia el Collado de Canciás. En este repecho pierdo de vista a Javier  quien me dice que va a regular porque la bajada es muy larga. Antes del collado y tercer avituallamiento hay un pasito equipado con cuerda fija, lo cual es una gozada, me gustan los recorridos técnicos y más si hay unas vistas sobre el Pirineo tan alucinantes como tenemos. A resaltar aquí la labor de los voluntarios que nos ofrecen agua, chocolate y fruta en un lugar tan apartado y airoso como este. Las vistas sobre Vignemale, Tendeñera y Monte Perdido recién nevado son súper chulas. En el mini descenso de la cara sur antes de afrontar la subida final a Peña Canciás otro corredor y yo (vamos sexto y séptimo) nos pasamos de largo un cruce y nos perdemos, vamos bajando metros mosqueados porque no vemos ninguna marca hasta que nos damos cuenta del error y nos damos  la vuelta. Efectivamente en la vaguada debajo del Collado las marcas giran a la izquierda y nosotros nos hemos ido hacia la derecha siguiendo un camino bien ancho, por lo visto no somos los primeros a los que les ha pasado lo mismo en este punto, en la edición de 2010 a la primera chica le pasó lo mismo, ciertamente hay que ir atentos a las marcas y yo bajaba comiendo algo del tercer avituallamiento un poco despistado  y siguiendo al corredor que tenía delante, la culpa es nuestra aunque un cartel con una flecha lo arreglaría todo. La cuestión es que volvemos en los puestos  doce y el trece a la competición. Enseguida coronamos Peña Canciás y en la cima el corredor con el que me he perdido me pide disculpas, aunque no tenga porque darlas, yo también soy responsable del desaguisado y la verdad es que no pasa nada, lo importante es admirar la visión sobre el Pirineo, comer y beber algo, y comenzar a darle gas a la bajada. De nuevo el recorrido se interna en la vertiente sur del macizo y voy bajando rápido, pronto me despego de mi compañero y voy acercándome a dos corredores que van por delante hasta llegar a una nueva vaguada antes de una nueva subida que nos lleva al Collado de Ligüerre donde varios guardias civiles nos atienden con agua y comida, también nos avisan de la peligrosidad del descenso y dicen que no quieren hacer uso de la camilla, lógicamente. El descenso hasta San Juste es precioso, se corre a placer por un sendero algo técnico en algunos puntos, pero muy bello por los increíbles y apartados lugares que atraviesa, en este tramo adelanto a dos corredores. Y en San Juste empieza la peor parte de todas, hay que regresar al punto de partida en Fiscal y para ello hay que llanear por el fondo del valle unos 2-3 kilómetros. Y en las mismas calles de Fiscal aprieto el paso y adelanto in extremis a otro corredor. Finalmente aterrizo en meta en novena posición con un tiempo de 2h55´00´´, cansado pero muy contento. Es un recorrido chulísimo, la organización es de diez, y la comida que se organiza tras la carrera es abundante y sabrosa.

      La carrera la ganará David Rebullida con un tiempo de 2h26´27´´, y la primera de las chicas, Vanessa Bataller, hará 2h48´59´´. De los treinta participantes que tomarán la salida ninguno se retirará pese a la exigencia de la prueba. Muchas gracias a todos los voluntarios por sus ánimos y su atención. Fotos de Monrasin y de la Web wwwcarrera cancias.com.

                            -Distancia:25,9 km
                            -Desnivel positivo: 1600 metros.
                            -Tiempo: 2h 55´
                            -Puesto: 9/30

Una carrera entre bosques de montaña y peñas.
Vistas sobre Tendeñera, Vignemale y Ordesa-Monte Perdido.

Pista rápida en los primeros kilómetros.

La pista dará paso a un sendero súper-chulo,
Llegando a la cima a 1929 metros de altura.

Últimos kilómetros llanos y sufridores.

Los ganadores David Rebullida y Vanessa Bataller.

Pista al principio, si, pero luego cantos rodaos, trepadas y senderos vertiginosos.

1 comentario:

  1. Enhorabuena Christian,menudo carreron te marcaste, estas fuerte como el vinagre jejej, tienes toda la razon, en Aragon organizan buenas carreras con afluencia escasa entre 50 70 corredores y eso que te tratan super bien y eso sin contar las comilonas que te pegas despues de la carrera, por cierto una cronia muy muy guapa
    un saludo

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